El médico Luis Peebles, torturado en 1975 en la ex Colonia Dignidad, y uno de los principales querellantes contra Paul Schaefer, señaló que el ex jerarca sabía muy bien sobre las torturas que aplicaban los militares al interior de ese recinto y manifestó que, al igual que Augusto Pinochet, recurre a un montaje al señalar que no entiende castellano y que tiene problemas de salud.
"Siempre ha sido tradicional de parte de él hacerse el payaso y esconderse, simular que está enfermo, (...) es un farsante", sentenció.
En conversación con El Diario de Cooperativa, Peebles confirmó que "todo esto es un montaje, sí -no me cabe duda- forma parte... es como Pinochet también, que está siempre enfermito y que no podía presentarse a los tribunales y después no tenía plata, le andaban recolectando (...)".
El ex preso político señaló que "en este momento, seguramente, (Paul Schaefer) es un pobrecito que efectivamente no debe tener nada", pero aseveró que existe una red de protección de sus bienes, donde los mismos colonos se han llevado el dinero de vuelta a Alemania.
Por otra parte, el médico relató que en su careo con el ex jerarca de Colonia Dignidad, Schaefer sólo respondía a las preguntas médicas y se hacía el desentendido con las preguntas sobre torturas o sobre detenidos desaparecidos.
"Cuando me encontré con este señor, que ya está un viejito decrepito, que está sin embargo bien consciente y está simulando y haciendo bastante teatro cuando estábamos ante el juez", Schaefer se limitó a responder sólo con gestos sicomotrices, abriendo los ojos, moviendo las manos en señal de que no sabía nada de los tormentos a los presos.
"Para que se enoje le dije: 'voy a decirle que yo soy un marxista leninista y soy miembro del Movimiento de la Izquierda Revolucionaria, el MIR le dije yo'. Eso era algo así como decirle 'chupate esa', soy lo peor porque él perseguía a los comunistas y para él todo lo que fuera marxista era el horror más grande", expresó Peebles.
Schaefer, por sus parte, lo único que contestó fue que "los militares iban a hacer ejercicios militares ahí, pero que él no sabía (de) qué tipo".
Peebles sentenció que "el sabía bastante bien" sobre las actividades de los uniformados al interior de Colonia Dignidad, y aseguró que "él les estaba enseñando en el caso mío- como torturar, le estaba enseñando eso al coronel Pedro Espinoza Bravo, al entonces teniente Lauriani Maturana, también estaba Fernando Gómez Segovia y había tres integrantes del Grupo Vampiro de la Brigada Metropolitana de la DINA que se dedicaba a la represión del MIR, de tal manera que él estaba trabajando con ellos".
Detalló que Schaefer "dirigía la aplicación de la tortura misma, el interrogatorio lo hacía en principio Pedro Espinoza y también Lauriani".
"Tuve la sensación de que estaban enseñándole a la gente de la DINA como aplicar la corriente, por ejemplo, de una manera sistemática como no lo hacían en otras partes. Me había tocado antes 'la parrilla', 'colgada' y otros métodos de tortura y la electricidad (...) pero en este caso lo que tenía Paul Schaefer era que era con una sistematización inaudita".
"Tenía electrodos por todas partes, dos o tres en cada pie, en las piernas, en las rodillas, en los muslos, en los genitales, en el pecho, en el tórax, en las tetillas, en las axilas, me ponían un casco de cuero en toda la cabeza que me impedía ver y que me dejaba fuera la boca y la nariz, entonces por ahí también me ponían electrodos", explicó.
El ex detenido recordó que "tenían un sinnúmero de artefactos eléctricos que estaban en distintas mesitas muy organizados, aunque tenían vetusto así como de viejote de los años 50- todo tenía ese carácter allí en la Colonia Dignidad y esto hacía parecer el lugar mismo donde yo estaba como una sala de experimentación de neurofisiología".
Peebles destacó el hecho de que "Colonia Dignidad traficó órganos, participó en el lavado de dinero, en el tráfico de armas, junto con Pinochet" y aseguró que "estas cosas se conocían, no son cosas que no se conociesen, aquí los gobiernos por supuesto hicieron la vista gorda, los jueces ni que decir, la Policía chilena -en este caso Carabineros del lugar- eran comprados", sentenció.
La gente estaba sorprendida de que en Chile se protegiera a la Colonia y de que esta organización "estuviera en la impunidad, sometiendo a tanta gente a la esclavitud, apropiándose de la pensiones que les enviaban de Alemania, apropiándose de subvenciones escolares que les daba el gobierno chileno, de las subvenciones del sistema de salud por prestaciones que se harían y que a todo esto no se hacían", argumentó Peebles.
El principal querellante contra Paul Schaefer en el caso que lleva a cabo el juez Joaquín Billard -que investiga el secuestro permanente del mirista Alvaro Vallejos Villagrán- expresó enfáticamente: "Cuando nos miramos en el Tribunal, es la mirada que nos habíamos cruzado antes".