En presencia del ministro del Interior, José Miguel Insulza, senadores de todas las bancadas rubricaron este miércoles un acuerdo que garantizará la aprobación de la llamadas reformas "duras" a la Constitución de 1980.
Ahora, los parlamentarios deberán ratificar en la sala el fin de los senadores vitalicios y designados, el proceso que posibilita la remoción de los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas y el voto de los chilenos en el extranjero.
Con estas reformas, el Senado quedará integrado por 38 parlamentarios, elegidos por la ciudadanía, que seguirá renovando la mitad de la cámara cada cuatro años.
Respecto de los comandantes en jefe de las FF.AA., los oficiales podrán ser removidos de sus cargos cuando el Presidente así lo determine, y el jefe de Estado sólo estará obligado legalmente a informar de ello la Cámara Alta.
Además, el sistema electoral binominal dejará de ser parte de la Carta Magna, y será integrado a la Ley Orgánica Constitucional sobre Votaciones Populares y Escrutinios.
"El Gobierno ha promovido este acuerdo, junto con los señores senadores, y se siente ligado a él", aseguró Insulza al comentar la intención del Ejecutivo de seguir respaldando el trámite de las reformas, que serán analizadas en la sala partir de este miércoles.
En la firma del acuerdo estuvo presente el titular de la Cámara Alta, Hernán Larraín militante de la Unión Demócrata Independiente (UDI), y el gestor del documento, el democratacristiano Andrés Zaldívar.
"Sin lugar a dudas, éste es el segundo gran acuerdo en materia de reformas constitucionales, que tiene una particularidad, es hecho por el Parlamento en un período de plena vigencia democrática. Por lo tanto, esperamos que su valor se funde en la durabilidad", afirmó Larraín.
También concurrieron los legisladores socialistas Jaime Gazmuri y José Antonio Viera Gallo; Enrique Silva Cimma, radical; Roberto Muñoz Barra, del Partido por la Democracia (PPD); el UDI Andrés Chadwick y Alberto Espina, de Renovación Nacional (RN).