¿Sabes qué es el "pelacables"? ¿Y que existe un alcalde -el más joven de Chile- que ha decidido erradicarlo su comuna? Para el Hogar de Cristo y quienes trabajan con personas en situación de calle, el "pelacables" es una presencia constante y preocupante. Se trata de un brebaje de bajo costo y dudosa calidad, preparado a base de alcohol etílico de grano, teñido con colorantes y comercializado en botellas de unos 250 ml por cerca de dos mil pesos. Lo consumen, principalmente, personas que viven en la calle.
Agustín Iglesias , 30 años, ingeniero y alcalde de la comuna de Independencia desde 2024, se ha transformado en uno de los principales impulsores de la lucha contra el pelacables, así como también contra las dinámicas asociadas a su consumo.
Con un pasado como voluntario en la antigua Casa Josse Van der Rest del Hogar de Cristo -"hice ahí una práctica obrera"-, donde conoció de cerca la realidad de hombres mayores que vivieron largos periodos en la calle, resulta llamativo que hoy encabece acciones que pueden parecer contrapuestas.
Por un lado, busca proteger la salud de quienes viven en la calle, prohibiendo un alcohol profundamente dañino. Por otro, impulsa la erradicación de rucos en plazas, parques y esquinas, utilizando recursos municipales, aun cuando no ofrece una alternativa clara de reubicación.
De esta aparente ambivalencia conversó con Ojos que Sí Ven.
Centro de día y desalojo de rucos
- Agustín, en los últimos meses hemos visto a muchos alcaldes desalojar de forma violenta a personas en situación de calle. ¿Tienen sentido estas acciones de populismo punitivo? ¿Tú estás en esa línea?
- Nosotros estamos en dos líneas al mismo tiempo. Una tiene que ver con el orden de la ciudad. Las personas que viven en un barrio -que caminan al trabajo, al metro, que llevan a sus hijos al colegio o usan las plazas- tienen derecho a exigir que esos espacios se mantengan ordenados, limpios y seguros.
La proliferación de rucos, explica el alcalde, va en contra de ese derecho y "se ha convertido en un problema. Es un drama social, pero también un problema de seguridad, desorden e incivilidades que es necesario abordar".
Esta mirada explica, en parte, el tratamiento del tema en matinales y noticieros de televisión, donde muchas veces se opta por simplificar el fenómeno, criminalizando la pobreza, asociando la vida en calle con delito y consumo, sin mayores matices. Transmitiendo estos operativos en directo, en vivo y en blanco y negro.
- ¿Tú crees que las personas en situación de calle son delincuentes?
- Hay que ser honestos: efectivamente, los rucos están asociados a problemas de inseguridad. Lo digo con responsabilidad. En ellos hay consumo de alcohol y drogas, microtráfico. Hemos encontrado armas blancas de mayor tamaño. Todo eso genera temor en los vecinos, y esa sensación es legítima; hay que atenderla.
El alcalde reconoce que uno de los temas de fondo es la salud mental de quienes viven en la calle.
- Esto tiene que ver principalmente con el consumo de alcohol y drogas, que está desbordado en Chile. A mi juicio, ese debería ser el tema número uno del país, porque de ahí se desprende todo lo demás.
- ¿No crees que quienes llegan a vivir a la calle son más víctimas que victimarios?
- Hay de todo. Pero, ciertamente, abundan los problemas graves de salud mental en esa población. El Estado tiene -tenemos- una deuda enorme en ese ámbito.
Iglesias destaca la reciente inauguración de un Centro de Día para Personas en Situación de Calle en la comuna, que atiende a 30 personas diariamente.
- Hay mucha rotación. Llegan en busca de alimento, ducha y talleres psicosociales, pero también reciben acompañamiento, orientación y generación de redes. He visto a personas que estaban en la calle y hoy tienen trabajo y arriendan una pieza. Por eso digo que una cosa -los desalojos- no excluye la otra: el trabajo del Centro de Día y de programas como los del Hogar de Cristo.
El penoso "pelacables"
Tres veces por semana, equipos municipales de seguridad y aseo realizan desalojos de rucos en Independencia.
- ¿No hay un enorme desperdicio de recursos si finalmente solo se trasladan de un lugar a otro?
- Me lo he cuestionado muchas veces. ¿Estamos perdiendo tiempo y dinero? Porque hay camiones, maquinaria y funcionarios involucrados. Pero he llegado a la conclusión de que no. Si dejamos de hacer desalojos por una semana, los rucos aumentan y el problema se agrava.
- ¿Es, entonces, una forma de contener el problema?
- Es una medida para mantenerlo en un nivel "razonable", para que no crezca.
El alcalde sostiene que catastrar a las personas en situación de calle por comuna resulta poco útil.
- Son muy móviles. Hoy fui al Centro de Día y no había ninguna persona repetida respecto de mi última visita.
Lo que sí reconoce es un aumento sostenido. Entre las posibles causas se menciona la migración: Independencia es la comuna con mayor proporción de población migrante: uno de cada dos habitantes nació en el extranjero. La comuna ha crecido tres veces más que el promedio de la Región Metropolitana, impulsada por este fenómeno.
A ello se suma un aumento de la pobreza multidimensional, que pasó de 20,9% a 22,4% entre 2017 y 2022, lo que equivale a cerca de 26.200 personas con carencias en distintas dimensiones. Esto se traduce en hacinamiento, informalidad laboral y brechas de acceso a servicios.
- Las bandas criminales presentes en Independencia son prácticamente las mismas que operan en el país. Nuestra comuna es multicultural, también en ese aspecto. Están el Tren de Aragua, de Venezuela; Los Pulpos, de Perú; bandas ecuatorianas, dominicanas.
Por recomendación policial, el alcalde debió dejar la comuna donde residía.
- Fue una recomendación oficial. Hoy, un tercio de los alcaldes de la Región Metropolitana ha recibido amenazas. En mi caso, la Garra Blanca amenazó con quemar mi casa.
Iglesias ya no vive en su barrio de siempre.
- Siempre pensé que una autoridad comunal debía vivir en el territorio que gobierna, pero entendí que la responsabilidad política puede tensionarse con esa cercanía. Por eso seguí la recomendación.
Pese a ello, destaca el potencial de la comuna:
- Independencia es un reflejo de los cambios positivos y negativos del país. La migración la hace muy rica culturalmente. Tiene de todo: metro, estadio, hipódromo, universidad, cementerio, comercio textil, La Vega al lado. Mi objetivo es convertirla en la gran joya de la zona norte de la Región Metropolitana.
En lo político, reconoce afinidad con el gobierno, pese a haber apoyado a Evelyn Matthei:
- Espero que esa afinidad se traduzca en recursos. Los alcaldes necesitamos financiamiento para responder a los problemas de la gente.
- Una de tus propuestas más llamativas es prohibir la venta de "pelacables". ¿Por qué?
- Déjame contar una anécdota. En 2015 hice mi práctica obrera en el Hogar de Cristo, en la Casa de Acogida Josse Van der Rest, en Estación Central. Ahí acompañaba a personas en situación de calle: jugábamos, los ayudábamos a vestirse, a asearse, los escuchábamos. Conocí a Claudio Leiva, quien administraba la casa. Una persona notable.
Claudio falleció tempranamente a causa del Covid-19, pero sigue siendo una figura significativa para quienes han trabajado en este ámbito.
- Ahí escuché por primera vez del "pelacables". Luego, hace un año, volvió a aparecer con fuerza en el Centro de Día de Independencia. He escuchado directamente a personas hablar del daño y la dependencia que genera. Por eso, mi objetivo es que deje de venderse.