"La izquierda que solamente le echa la culpa al adversario está condenada a diluirse". Esa fue una de las reflexiones del Presidente Gabriel Boric a exactos dos meses de dejar el Palacio de La Moneda y ser sustituido por el republicano José Antonio Kast.
En una entrevista con El País, el Mandatario habló sobre su aprendizaje político en lo que han sido casi sus cuatro años en el cargo, a veces señalado como joven referente de la izquierda nacional y latinoamericana: "La política democrática no es de heroísmo, sino de consistencia, responsabilidad y transformación real de las condiciones de vida de la gente".
"Yo puedo tener discursos incendiarios, encontrar antagonistas, prometer cualquier cosa, pero si la calidad de la vida no mejora, es irrelevante", señaló; conocimiento que adquirió después del fracaso del Apruebo en el primer proceso constituyente de 2022.
"(Tras ese hecho), la esperanza se vio frustrada y surgió una suerte de escepticismo con la política como entidad transformadora. Una vuelta a la idea de que, si (desde la izquierda) no vamos a poder transformar las cosas para mejor, lo mínimo que se exige (entre la ciudadanía) es orden. Creo que no hubo una capacidad de convencer a la mayoría de la población de que podíamos representar un orden deseable", reflexionó Boric.
Asimismo, "el elemento más significativo en el resultado de las elecciones (presidenciales de 2025) fue el tema de la seguridad. Pese a que aprobamos más de 70 leyes en esta materia, que mejoramos las condiciones de los Carabineros, no logramos para la mayoría de la población ser lo suficientemente creíbles. La izquierda sigue sin representar el deseo de orden. El orden no tiene por qué ser de derecha", sostuvo el frenteamplista.
Por ello, "uno tiene que estar permanentemente poniendo a prueba ante buenos argumentos sus propias razones. Eso se puede hacer a la vez que uno es coherente y defiende principios y posiciones políticas. Yo empecé el Gobierno siendo una persona que me definía como una persona de izquierda y termino el Gobierno definiéndome como una persona de izquierda", agregó el Presidente.
"La política no es para mártires ni obtusos"
"Las frases tan categóricas e hiperbólicas no se llevan tan bien con la realidad", concedió Boric, aunque mantuvo que "cualquier perspectiva progresista en América Latina, que es donde el neoliberalismo se instaló muy violentamente, tiene que aspirar a superarlo".
"Cuando la realidad cambia, uno, manteniendo sus principios, tiene que saber adaptarse a esa nueva realidad, si no es chocar contra un muro. La política no es para mártires ni obtusos. Hay que tener cintura, habilidad, capacidad de adecuarse a las circunstancias", señaló.
"Me enorgullece que me digan que he sido coherente en los principios y valores que defiendo. Eso va de la mano necesariamente con tener la capacidad de cambiar de opinión, de tener flexibilidad y adaptarse a la realidad, no pretender adaptar la realidad a ideas abstractas", dijo el Presidente.
De todos modos, "(hay que) ser persistente, a la vez, con que las cosas sí se pueden cambiar, pero no a partir de la base de que son como yo quiero que sean. La política sí puede cambiar el mundo. Pero es una cuestión de largo aliento. Uno ve logros después de años de trabajo", manifestó.
Responsabilidad del Gobierno en la derrota electoral y su legado
Al ser consultado por el medio citado sobre si su Gobierno tiene algún rol en la derrota electoral, Boric respondió: "No creo que haya alguien a quien culpar, esto no es un derrumbe. (Aunque) es importante que exista una revisión, porque la disputa por la hegemonía no es estática. Si la izquierda deja de reflexionar sobre sí misma, sobre lo que pretende representar, evidentemente está muerta. Pero creo que es un error desmarcarse y renegar de lo obrado".
Respecto al legado de su Administración, el exdiputado expresó que "no le gusta hablar" de eso, pero afirmó que recibieron "un país quebrado en diferentes dimensiones, particularmente en su animus societatis", y que entregaron "un país en forma".
"Recuperamos la confianza en nosotros como país, en nuestros procesos institucionales. Se demostró que Chile resuelve sus problemas a través de la democracia, que a través de la política es posible llegar a acuerdos que mejoren la calidad de vida de las personas. Ese es un legado importante. Chile es un país en forma, con muchos problemas, con muchas dificultades, después de haber estado en una cornisa tras una crisis social muy, muy dura", indicó el Mandatario.
En tanto, como autocrítica, Boric reconoció que el Frente Amplio, cuando empezó la disputa institucional, descuidó el trabajo comunitario: "A mí lo que me interesa es el trabajo de base, hay que fortalecer los partidos políticos, vincularse con ese sector de la población que hoy está en la periferia política".
"Una de las cosas que hizo Kast, que por tercera vez se presentaba de candidato, es recorrer todas las comunas. No se trata solo de que hay una ola derechista en el mundo, ni de lo que hizo o no hizo el Gobierno. Hay también un trabajo persistente", afirmó.
Su futuro papel como exPresidente en la era Kast
Sobre el venidero rol que tendrá como otrora jefe de Estado bajo la Administración Kast, el referente del FA consideró que "es sano" que se mantenga "durante un tiempo fuera de la contingencia más inmediata", aunque -señaló- no será "un comentarista de los inicios del futuro Gobierno".
No obstante, "evidentemente, si hay mentiras o ataques, tendré que defender lo obrado". Y, en esa línea, "sería muy difícil, si no imposible, que un Gobierno le quite a la gente los derechos adquiridos después de mucho tiempo de lucha. La gente no lo permitirá. Las mujeres, la sociedad en general, no permitirían un retroceso" en aborto, PGU y salud mental, sostuvo Boric.
"Yo no sé a lo que voy a volver concretamente. Lo que tengo claro es que voy a seguir trabajando por la conformación de una alianza amplia entre la izquierda, el centroizquierda y el centro. Este es el oficio que me apasiona y voy a seguir trabajando por mejorar la calidad de vida del pueblo de Chile desde un lugar que todavía está por verse", agregó.
Respecto a la conducta que tendrá el actual oficialismo como próxima oposición a Kast, el Mandatario no quiso anticiparse por considerarlo "irresponsable" desde su lugar actual, aunque tiene claro que "la oposición tiene que ser democrática; no puede ser solo de Twitter ni de camarillas políticas, sino que tiene que estar vinculada íntimamente con el territorio, con el pueblo".
"No basta solamente una reflexión de café. La izquierda que solamente le echa la culpa al adversario está condenada a diluirse", remató Boric.