El analista político y director ejecutivo de Qualiz, Carlos Correa, advirtió que el creciente distanciamiento entre Chile Vamos y el Gobierno, en medio de la crisis por el caso Rabat, podría dejar al Presidente José Antonio Kast ante un Congreso hostil y dificultar su gestión.
En conversación con El Diario de Cooperativa, Correa analizó los resultados del estudio Brecha Pública, elaborado por la Universidad Central y Qualiz, que compara las percepciones de la ciudadanía con las de un panel político integrado por parlamentarios, exautoridades y asesores de distintos sectores.
El analista sostuvo que el caso Rabat ha repercutido en ambos grupos. Entre los integrantes del panel político, señaló, se instaló la percepción de que "no hay capacidad para gobernar".
Según Correa, entre los formadores de opinión existe la impresión de que "el presidente y su equipo no son capaces de manejar una crisis como la del caso Rabat". A su juicio, las respuestas improvisadas del Ejecutivo han generado "una sensación de desgobierno".
Recordó que, en las primeras mediciones, el panel político evaluaba mejor al Gobierno que la ciudadanía. Sin embargo, advirtió que ese respaldo se ha deteriorado incluso entre sectores afines al oficialismo.
"Dentro de Chile Vamos, de las autoridades de Chile Vamos y de los votantes de Chile Vamos y de los grupos de opinión, se está instalando una decepción enorme del gobierno de Kast", sostuvo.
El riesgo de un quiebre con Chile Vamos
Correa planteó que un eventual apoyo de parlamentarios de Chile Vamos a la acusación constitucional contra Rabat podría provocar un quiebre en el oficialismo.
Por el peso parlamentario del bloque, advirtió que "si el presidente se desentiende de Chile Vamos, tiene un Congreso bien hostil y así no se puede gobernar".
El analista explicó que el malestar se remonta a la conformación del gabinete, debido a la escasa participación de Chile Vamos. "En Chile Vamos después del gabinete todos quedaron con mucha hambre", afirmó, aunque precisó que ese descontento no se traducía inicialmente en una desaprobación al Ejecutivo.
"A la oposición no le conviene que se vote junto con el presupuesto"
El analista también abordó la demora de la oposición en presentar la acusación constitucional contra Rabat y el posible efecto de los tiempos legislativos en su tramitación.
"A la oposición no le conviene que se vote junto con el presupuesto y por la misma razón al gobierno sí le conviene", sostuvo.
Según explicó, si la acusación se ingresa durante los próximos días, su votación podría coincidir con la etapa final de la discusión del Presupuesto 2027, cuando el Ejecutivo negocia con parlamentarios cuyos votos pueden resultar decisivos.
A su juicio, esa coincidencia podría favorecer al Gobierno en la búsqueda de apoyos para rechazar la acusación, debido a las negociaciones presupuestarias con los llamados diputados "bisagra".
Correa planteó que este escenario ayudaría a explicar tanto la demora de la oposición como la insistencia del Presidente Kast en que se presente la acusación.
La economía sigue siendo el principal factor de desaprobación
Más allá del caso Rabat, Correa señaló que la situación económica sigue siendo el principal factor de desaprobación del Gobierno, una tendencia que ya se manifestaba antes de la crisis del ministro de Justicia.
Según detalló, solo un 2,8% de los ciudadanos consultados considera que la economía está creciendo, mientras que un 52,7% cree que se encuentra en contracción o recesión y un 43% la percibe estancada.