Chile condena represión en Irán y llama a la comunidad internacional a defender los DD.HH.
Cancillería expresó su enérgico rechazo a la respuesta del régimen iraní frente a las protestas sociales.
Cancillería expresó su enérgico rechazo a la respuesta del régimen iraní frente a las protestas sociales.
El Gobierno de Chile condenó este lunes la represión y las violaciones a los derechos humanos registradas en el marco de las protestas que se desarrollan en Irán desde fines de diciembre de 2025, a través de un comunicado emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores.
En la declaración, Cancillería hizo un llamado urgente a la comunidad internacional a actuar "con determinación en defensa de la vida y el respeto pleno a los derechos humanos", manifestando su rechazo a la falta de libertades políticas, las malas condiciones económicas y la restricción de derechos en ese país.
Las manifestaciones, iniciadas el 28 de diciembre pasado, se han convertido en las más multitudinarias y violentamente reprimidas de los últimos años. Según la ONG de derechos humanos HRANA, se registran más de 10.000 personas detenidas y más de 500 fallecidas, mientras que otras organizaciones, como la Organización de Muyahidines del Pueblo de Irán (OMPI), elevan la cifra de muertos a más de 3.000.
A través del comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores señaló que el actuar de las autoridades iraníes ha "terminado con la vida de cientos de personas, además de detenciones masivas arbitrarias, torturas, desapariciones forzadas y una represión sistemática" que, según el texto, "refleja una política estatal de violencia contra la disidencia pacífica".
La actual ola de movilizaciones se originó por la grave crisis económica que atraviesa el país, marcada por una inflación anual superior al 42% y la pérdida de casi el 69% del valor del rial (la moneda iraní) frente al dólar durante 2025, en un contexto de sanciones internacionales. Sin embargo, el descontento ha derivado en consignas abiertamente políticas contra la República Islámica, llamando a la caída del régimen.
Finalmente, Cancillería abogó por un "diálogo inclusivo y constructivo" que permita poner fin a la violencia y al maltrato contra la ciudadanía, insistiendo en la necesidad urgente de detener cualquier forma de represión contra quienes ejercen su derecho a manifestarse pacíficamente.