Notoriamente apesadumbrado por la "terrible" tragedia en la embajada chilena en Costa Rica, donde tres funcionarios diplomáticos fueron asesinado por un policía, el ministro del Interior, José Miguel Insulza, indicó que el agresor "no entró a discutir, entró a asesinar gente". En conversación con El Diario de Cooperativa, el secretario de Estado dijo que es difícil prever que un acto de este tipo pueda ser llevado a cabo por un agente encargado de la seguridad.
Insulza, quien se encuentra en San José de Costa Rica, señaló que "todos tuvimos la esperanza de que el tipo hubiera tenido un lapso de locura y se hubiera encerrado con los funcionarios como rehenes pero es muy evidente que en los primeros minutos había asesinado a nuestros tres compatriotas".
El secretario de Estado detalló que la masacre se conoció desde un principio en Santiago ya que el primer secretario de la embajada, Roberto Nieto, estaba en contacto con el Ministerio del Interior cuando el policía José Orlando Jiménez irrumpió con sus armas en el recinto.
"Roberto (quien falleció en el hecho) estaba hablando con mi oficina en Santiago en ese momento y de ahí se escuchó la forma en que ingresó, algo le dijo, hubo un grito y disparo el arma. Entró directamente a matar, él no entró a discutir, entró a asesinar gente. Y los asesinó, además, con alevosía, de manera muy brutal", señaló Insulza.
Respecto de la seguridad en la legación, el ministro señaló que es difícil prever que un acto de esta tipo pueda ser llevado a cabo por un agente encargado de la seguridad, que según informaciones procedentes desde Costa Rica llevaba varios años destacado frente a la representación.
"Qué puede hacer usted cuando el encargado de seguridad es el que comete los crímenes. El estaba para custodiar la embajada y había dado siempre muestras de una conducta normal. Entiendo que vamos a saberlo hoy día, no quiero hacer conjetura de porque se había decidido su traslado", afirmó.
Respecto de este punto, versiones de prensa indicaron este miércoles en San José que el traslado del sujeto habría sido solicitado por funcionarios de la legación diplomática.
Insulza asimismo relató que en un primer momento los funcionarios creyeron que el policía estaba repeliendo un asalto.
"Ellos creían que se trataba de un asalto. Cuando vieron al policía, porque lo vieron, creyeron que él estaba tratando de repeler el asalto. No imaginaron en primer lugar que estuviera disparando él Creyeron que era un asalto y creyeron que el estaba repeliendo el asalto", aseguró.
La autoridad agregó que el Gobierno chileno dio la autorización para ingresar cuando el criminal "ya no era amenaza para nadie"
"A esas hora era lo único obvio de hacer porque había muy poco movimiento y la policía costarricense que estaba observando el lugar daba cuenta que, primero, el hombre que se movía en la habitacional el piso superior era el criminal y, segundo, que estaba muy mal herido (...) y que ya no era amenaza para nadie", señaló.
"Habíamos tenido una linda jornada"
El ministro expresó su pena por la muerte de los tres funcionarios y reconoció que "quería mucho" a Roberto Nieto, quien formó parte de su gabinete cuando fue canciller.
"El había trabajado en mi gabinete cuando yo fui canciller, cerca de dos años. Viajamos muchas veces juntos, me acompañó muchas veces a todas partes. Era un muchacho alegre, una máquina de trabajo, un tipo maravilloso, tenía su esposa y tres niñitos chicos. Realmente habíamos tendido una linda jornada. El estaba feliz de que yo viniera, yo estaba feliz de encontrarlo. Así que fue muy terrible", señaló.
La autoridad también conocía al cónsul Cristián Yussef con quien trabajó "en la dirección económica de la Cancillería a comienzos de los años 90".
Insulza dijo que las gestiones en San José se centrarán este miércoles en lograr la entrega de "los cadáveres para ver qué es lo que va a ocurrir con ellos. Vamos a hablar con las familias para ver lo que cada una quiere hacer".
Respecto de posible medidas para evitar hechos similares en el futuro, el ministro dijo que se verá una vez "que pasemos este momento de duelo".
"Vamos examinarlo. El (agresor) tenía fama de ser persona tranquila. Por algún motivo, sin embargo, lo estaba trasladando (...). Eso lo vamos a pensar a ver después que pasemos este momento de duelo que ha sido muy terrible", concluyó.