La secretaría regional ministerial (seremi) de Salud del Biobío alertó sobre la venta ilegal de tarros de jurel en mal estado, producto del incendio a que estuvieron expuestos en diciembre de 2003, en una bodega de Coronal.
El seremi subrogante, Jorge Ramos, explicó que también "hemos detectado este producto en la Región Metropolitana, en la Séptima Región y también en la Décima, ya se entregó la instrucción que los fiscalizadores iniciaran un amplio proceso de investigación".
De acuerdo a la autoridad sanitaria, los cerca de dos millones de conservas fueron rotulados irregularmente, pues no son aptos para el consumo humano, presumiblemente en la cadena de distribuidores.
Del total de latas, cerca de 400.000 siguen en el mercado, y su consumo no es recomendable, pues el producto se había destinado a alimentar animales.
Los productos aparecen rotulados bajo el nombre "El pescador", de Alimentos Mar Profundo, firma que se define como "una de las empresas líderes en la elaboración y comercialización de conservas de pescado en Chile".
Según su sitio web, los accionistas principales de la compañía son Alimentos Marinos 'Alimar' y Pesquera Mar Profundo.