Roberto Fantuzzi, presidente de la Asociación de Exportadores de Manufacturas (Asexma), se convirtió en el primer líder empresarial en apoyar directamente el dictamen de la Dirección del Trabajo respecto a que los empleadores no podrán bajar unilateralmente los sueldos de sus trabajadores una vez que entre en vigencia el recorte de la jornada laboral el próximo año.
"Por lo que yo interpreto de la ley, al bajarse de 48 a 45 horas hay que mantener el sueldo de los trabajadores", aseveró el dirigente empresarial.
A partir de enero de 2005, el tiempo semanal de trabajo se rebajará de 48 a 45 horas.
Pese a este apoyo, Fantuzzi manifestó su molestia por el hecho de que recién el viernes 24 de septiembre la Dirección del Trabajo haya aclarado las condiciones en que quedarían los sueldos, a poco más tres meses de la entrada en vigencia de la norma.
"Lo que me da rabia es que no puede haber una Dirección del Trabajo en que falten sólo 90 días para empezar a hacer los dictámenes. Esta discusión la deberíamos haber tenido a los menos un años atrás", aseveró.
El dictamen emitido el viernes señala que "la reducción de la jornada máxima legal a 45 horas implica para las partes de la relación laboral la revisión, de común acuerdo, del sistema remuneracional".
Hasta ahora, el documento del organismo encabezado por María Ester Feres sólo habia generado rechazo entre el mundo empresarial y de los trabajadores.
En la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) se acusa al texto de la entidad gubernamental de permitir en los trabajadores la "ilusión al creer que podrán plantarse ante una empresa e imponer sus condiciones de jornada o remuneración".
Entre los empleadores, en tanto, tampoco hubo buena acogida, pues consideran el texto como ambiguo, pues no explicita las condiciones de la negociación ni el tipo de variación -si al alza o a la baja- de las remuneraciones.