El gerente de la división de Operaciones de la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS), doctor Eugenio Cantuarias, se refirió a los recientes accidentes de tránsito que han afectado al transporte interurbano y manifestó que los conductores deben ayudar a cumplir la ley para defender su propia seguridad.
"El primer consciente de ello debe ser el conductor porque en la mayoría de los accidentes se lleva la peor parte", explicó Cantuarias en entrevista con El Diario de Cooperativa.
En la madrugada del miércoles, un bus de la empresa Pullman Bus chocó con el pilar de una pasarela a la altura del kilómetro 140 de la Ruta 5 Sur, lo que provocó la muerte de 11 personas.
De acuerdo con los antecedentes de Carabineros, el velocímetro del bus que protagonizó el hecho estaba alterado para marcar menos velocidad que la que efectivamente llevaba el móvil, por tanto, el dispositivo de alarma no reaccionaba a la velocidad real.
Según Cantuarias, "esas son maneras suicidas de resolver un problema. Me parece suicida que los choferes no estén convencidos de que ellos son los primeros que les conviene y sus familias no superar esas velocidades máximas".
"Puede haber mucho ingenio en inventar maneras para que las cosas no operen. Si esa es la lógica, también debiéramos adulterar los instrumentos de navegación de los aviones", añadió el especialista, quien no se refirió a la responsabilidad de las empresas de transportes en estas manipulaciones ni en las condiciones de trabajo de los choferes.
En este sentido, la responsabilidad del conductor no está solamente sobre la vida propia, sino "sobre la vida de los demás. No sólo es cuestión de riesgos laborales, sino de responsabilidades con el propio trabajo y la comunidad a la cual se sirve".
El médico destacó el probable consumo de drogas por parte de los conductores para mantenerse despiertos y cumplir con las extenuantes jornadas de trabajo, que a veces se extienden por varios días, sin que los trabajadores cuenten con el descanso mínimo.
Pese a que no hay un estudio que indique las cifras exactas en este sector, "si el consumo de sicotrópicos, de ansiolíticos, alcohol, tabaco y de otras drogas más duras como marihuana, cocaína y pasta base están instalados en toda nuestra sociedad, cabría imaginar que ese segmento no tendría porque ser la excepción", manifestó Cantuarias.
Si bien los accidentes vehiculares cuestan al país entre el dos y el tres por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), la tasa calculada en Chile es baja, comparable con países desarrollados. Sin embargo, "nos estamos gastando una cantidad sideral de plata, llevando además luto y dolor a las familias", precisó el médico.
En este sentido, señaló, se debe "trabajar en prevenirlo. Disminuir ese número es una tarea de un enorme contenido ético y de enorme importancia social y económica", concluyó.