Astronave privada se acercó al espacio
Vehículo diseñado con capitales particulares encabeza la carrera por 10 millones de dólares que obtendrá la primera nave privada que llegue al espacio.
Vehículo diseñado con capitales particulares encabeza la carrera por 10 millones de dólares que obtendrá la primera nave privada que llegue al espacio.
Una nave espacial pilotada que fue lanzada desde su avión madre White Knight directo hacia el cielo sobre el californiano desierto de Mojave alcanzó 64,4 kilómetros de altura (211.400 pies) y se convirtió en el primer vehículo financiado de forma privada que llega al borde del espacio.
El cohete SpaceShipOne transportó el jueves 13 de mayo a su tripulante Mike Melvill, piloto de pruebas de 62 años, a alturas que usualmente sólo alcanzan astronautas y pilotos militares.
Esta proeza también llevó al diseñador de la nave, Burt Rutan, a liderar la carrera para ganar el Ansari X Prize, que dará 10 millones de dólares a la primera empresa privada que lleve hasta el espacio (100 kilómetros o 329.000 pies) una nave con tres tripulantes dos veces en dos semanas, hazaña que Rutan espera realizar en junio.
SpaceShipOne, la apuesta de la empresa estadounidense Scaled Composites, es una nave diseñada para vuelos suborbitales de hasta una altitud 100 kilómetros, el límite oficial del espacio. Su diseño le realizar un vuelo similar al de un avión en términos de propulsión, planeamiento y aterrizaje.
SpaceShipOne ha realizado ya 13 vuelos de prueba y la Autoridad Federal de Aviación estadounidense le entregó la licencia para lanzar la nave, la primera concedida a una organización no gubernamental.
Rutan, no precisó cuánto ha invertido en el proyecto, pero algunos analistas creen que no es más de 25 millones de dólares, muchos de ellos proporcionados por Paul Allen, uno de los fundadores de Microsoft Corp.
Los organizadores de Ansari X Prize esperan estimular el desarrollo de los vuelos espaciales comerciales y convencer al público de los beneficios de los viajes espaciales a bajo precio, y hacer realidad la experiencia.
Un total de 26 equipos compiten por el premio. De éstos, 15 proceden de Estados Unidos, tres de Reino Unido y, están representados también Rumania, Rusia e Israel.
Se espera que luego de entregada la recompensa, empresas privadas comiencen realizar cortos viajes suborbitales pagados y se desarrolle un mercado de una o dos compañías que en el futuro inmediato sólo tendrá por clientes unos pocos pasajeros adinerados. (Agencias)