Un equipo de Stanford Medicine probó en ratones una vacuna intranasal experimental capaz de generar protección amplia contra virus respiratorios, bacterias e incluso alérgenos, con efectos que se extendieron durante varios meses
El estudio, publicado en la revista Science, mostró que tres dosis del aerosol protegieron a los animales contra el SARS-CoV-2 y otros coronavirus durante al menos tres meses.
El equipo, liderado por Bali Pulendran, planea avanzar hacia ensayos clínicos en humanos comenzando con una fase I de seguridad. Según los investigadores, dos dosis en spray nasal podrían ser suficientes y, en el mejor escenario, una vacuna respiratoria universal podría estar disponible en un plazo de cinco a siete años.
En paralelo, los resultados en animales fueron contundentes: la dosis redujo la carga viral hasta 700 veces en los pulmones y evitó inflamación severa y muertes en los no vacunados.
La fórmula, denominada GLA-3M-052-LS+OVA, no imita partes específicas de un patógeno como las vacunas tradicionales, sino que reproduce señales celulares que activan de forma coordinada la inmunidad innata y adaptativa.
Contiene además ovoalbúmina -una proteína del huevo- para atraer células T a los pulmones y sostener la respuesta inmunológica.
Los investigadores ampliaron las pruebas a infecciones bacterianas como Staphylococcus aureus y Acinetobacter baumannii, con resultados igualmente protectores durante unos tres meses. También observaron que los animales vacunados resistieron la exposición a proteínas de ácaros del polvo, manteniendo las vías respiratorias despejadas.