Entierro de las cenizas no detiene polémica sobre muerte de Terri Schiavo

Publicado:
Autor: Cooperativa.cl

Los padres de la mujer que permaneció 15 años en estado vegetativo, se quejaron de su ex yerno, quien les avisó después de haber sepultado los restos y inscribió en la lápida la fecha en que sufrió el colapso.

contenido de servicio
Llévatelo:

Las cenizas de Terri Schiavo, la mujer que permaneció en estado vegetal y cuyo caso generó un debate mundial en torno a la eutanasia, fueron enterradas, sin que con ello finalice la disputa entre los padres y el ex esposo.

 

Los abogados de los padres de la mujer, Bob y Mary Schindler, dijeron que el viudo, Michael Schiavo, realizó el entierro sin el consentimiento de los padres de la mujer y grabó en una placa de bronce de la tumba las palabras "Mantuve mi promesa".

 

Michael Schiavo argumentó durante los más de diez años de disputa legal que su mujer, quien estuvo 15 años en estado vegetativo, le había hecho prometer no ser mantenida con vida artificialmente.

 

Asimismo la lápida de Terri inscribe tanto la fecha del 25 de febrero de 1990, día en que sufrió el colapso y el ataque cardiaco que la dejaron en ese estado, como la fecha en que la mujer dejó de respirar el 31 de marzo de 2005, hecho que el abogado David Gibbs calificó como "agresiones y actos desagradables contra el duelo de un padre y una madre".

 

Los Schindler también se quejaron de que el entierro les fue comunicado por un fax después de que hubiera tenido lugar el lunes, en el cementerio de Clearwaters, en la costa oeste de Florida.

 

Previamente, Michael Schiavo había dicho que enterraría a su mujer en la tumba de su familia en Pensilvania, pero finalmente decidió hacerlo en Florida donde vivió con ella y donde residen los padres de la mujer.

 

La disputa judicial entre el esposo de Schiavo y la familia de la mujer, que quería prolongarle la vida, se convirtió en una polémica nacional en la que intervino hasta el presidente George W. Bush, quien coincidió con grupos cristianos y conservadores que la adoptaron como una batalla contra la eutanasia.

 

Unos cuarenta jueces de seis tribunales y el Tribunal Supremo de Estados Unidos analizaron el caso, después de que un magistrado de Florida autorizara a Michael Schiavo a ordenar el retiro de la sonda que alimentaba a la mujer.

 

Sus restos fueron incinerados después de que se les realizara una autopsia que mostró, el pasado 16 de junio, que se hallaba en un persistente estado vegetativo, estaba ciega, su cerebro pesaba la mitad que uno normal y no sufrió abusos físicos, lesiones o se le dieron sustancias o drogas dañinas antes de su muerte.

 

Un día después, el gobernador de Florida, Jeb Bush, hermano menor del presidente de Estado Unidos, pidió a la fiscalía investigar la supuesta demora de Michael Schiavo en pedir ayuda después del colapso de su mujer hace 15 años.

 

Bush señaló en su petición que había evidencias de que "transcurrieron entre 40 y 70 minutos antes de que realizara la llamada, y no estoy al tanto de ninguna explicación de porqué se demoró tanto". (EFE)

LEER ARTICULO COMPLETO

Suscríbete a nuestro newsletter