Hong Kong acelera la internacionalización del yuan para reducir la dependencia del dólar
El nuevo plan quinquenal de China pretende internacionalización de su divisa como una prioridad existencial para alcanzar el estatus de superpotencia económica.
El nuevo plan quinquenal de China pretende internacionalización de su divisa como una prioridad existencial para alcanzar el estatus de superpotencia económica.
Hong Kong ha redoblado su ofensiva para consolidarse como el epicentro global del yuan fuera de la China continental con el objetivo de seducir a emisores de élite y diversificar la oferta en moneda china, en plena sintonía con el giro geopolítico de Pekín que busca reducir la dependencia global del dólar estadounidense.
El secretario de Finanzas, Paul Chan, anunció este miércoles durante la presentación del presupuesto anual, una serie de medidas estratégicas diseñadas para elevar el estatus del renminbi (RMB) en el tablero financiero internacional.
"Queremos atraer colocadores de referencia para dinamizar la deuda en yuanes y establecer un referencial de tipos offshore sólido", subrayó Chan.
El Ejecutivo pondrá en marcha un grupo de trabajo especializado para incentivar que las empresas de la China continental utilicen el centro financiero como base operativa en su expansión hacia mercados internacionales.
Según detalló Chan, la iniciativa contempla una serie de actividades promocionales destinadas a consolidar la urbe como el nodo estratégico preferente para las inversiones transfronterizas.
La excolonia británica busca capitalizar sus ventajas competitivas -seguridad jurídica de cuño anglosajón, infraestructura bancaria de primer nivel y capital humano cualificado- para alinearse con el nuevo Plan Quinquenal de China (2026-2030).
Esta hoja de ruta de Pekín sitúa la internacionalización de su divisa como una prioridad existencial para alcanzar el estatus de superpotencia económica.
Entre las medidas más destacadas figura la optimización de las operaciones entre el yuan y otras divisas asiáticas para desplomar los costes transaccionales.
Además, el Gobierno ha duplicado el cupo crediticio para entidades bajo el esquema de Operaciones en Renminbi, una inyección de liquidez destinada a incentivar el uso comercial de la moneda.
La situación global favorece la ambición hongkonesa. Mientras la confianza en el dólar se erosiona en ciertos escenarios geopolíticos, la demanda de yuanes repunta por condiciones de endeudamiento más competitivas.
Los datos respaldan este trasvase: las emisiones de bonos 'dim sum' alcanzaron máximos históricos en 2025, impulsadas por emisores soberanos y corporativos extranjeros que buscan alternativas a los altos tipos del dólar.
Según el Ejecutivo, la liquidez en la plaza es tan abundante que los tipos trimestrales rozan mínimos históricos, lo que ha presionado a la baja los intereses de los pagarés del Banco Popular de China y favorece un entorno de crédito barato atractivo para inversores globales.
Hong Kong acelerará la apertura de derivados de renta fija continental e integrará los fondos inmobiliarios cotizados (REIT) en los mecanismos de interconexión con el interior.
También habilitará una ventanilla específica en renminbi para el programa Southbound Stock Connect, el canal que permite a inversores de la China continental comprar acciones cotizadas en Hong Kong.
Analistas señalan que el papel de la ciudad va más allá de la gestión de divisas. Con el respaldo del presidente chino, Xi Jinping, la región semiautónoma se perfila como "laboratorio" para experimentar con el yuan digital y otros activos virtuales, actuando como puente entre el capital internacional y el mercado continental.