El filósofo chileno Juan Casassus se adentra en lo más profundo de su ser en el libro "Camino en la oscuridad", en el que revivió su paso por la Escuela Militar y varios campos de prisioneros en Chile, donde estuvo detenido y fue brutalmente torturado.
El 12 de septiembre de 1973, un día después del golpe militar que encabezó Augusto Pinochet, una patrulla de carabineros llegó a su domicilio para arrestarlo, pero los policías pensaron que un filósofo no podía ser tan joven, y le preguntaron por su padre, que no estaba ahí. Se salvó. Trece meses después no tuvo la misma suerte.
Tras vivir ese tiempo con una gran angustia, Casassus explica en una entrevista a la Agencia EFE, que cuando lo apresaron, "fue como una especie de camino a la libertad", porque "era imposible quedar más preso" de lo que ya se sentía.
Sin perdón
En su relato, describe la dureza de la tortura física a la que fue sometido, como la aplicación de electricidad o cuando le sentaron en una silla, con un revólver en la boca y apretaron el gatillo cuatro veces.
"Fue muy impactante para mí. Eso sí que fue fuerte porque uno se pone un poquito más consciente y dice estoy vivo, estoy respirando, qué bueno", sostiene.
El chileno no perdona a ninguno de sus torturadores porque cree que "en alguna medida el perdón lleva a eliminar la falta".
"Eso es borrar la historia. Por el contrario, yo al no perdonar estoy afirmando mi historia. ¿Por qué hay tanta presión para esta cosa del perdón? Para mantener la paz social, para evitar los deseos de venganza. El perdón facilita la idea de que no haya venganza", declara.
Según transcurre "Camino en la oscuridad", Casassus deja de lado la experiencia más apegada a la realidad para abordar las reflexiones espirituales que vivió como prisionero.
Ha pasado mucho tiempo desde que recuperó la libertad, en 1975. Ahora se animó a escribir el libro por su afán de entender porqué no salió de allí con "ganas de venganza, ni rabia", dice. "Me ha dado vueltas a lo largo de mi vida y necesitaba explicaciones sobre eso", acotó.