La frase que el montaje obra "Stuff happens" (Cosas ocurren) atribuye al Presidente Ricardo Lagos cuando se niega a apoyar la guerra en Irak cosecha grandes aplausos entre el público que desde el 10 de septiembre pasado repleta el Teatro Nacional de Londres.
Esta obra de tres horas de duración, narra las últimas horas de la negocación que antecedió al estallido de la guerra en Irak permanecerá en cartelera, hasta el 6 de noviembre, con entradas prácticamente agotadas desde su estreno.
Según su creador David Hare, este montaje está basado en documentos, hechos y frases reales de los protagonistas, entre los que figuran George W. Bush, Tony Blair, Sadam Husein, Condolezza Rice, Colin Powell, Kofi Annan, además del Primer Mandatario chileno.
El título de la obra se basa en palabras del secretario de Defensa del país norteamericano Donald Rumsfeld, pronunciadas cuando se le pidió, en abril de 2003, que comentase acerca de los saqueos que se habían desatado por aquellos días en Bagdad.
"Son cosas que pasan", dijo Rumsfeld. "Es un desorden, pero la libertad es desordenada, y la gente libre tiene libertad para cometer errores y delitos, y hacer cosas malas", agregó el personero estadounidense en esa oportunidad.
Según informó la BBC, el actor Raad Rawi -quien encarna a Lagos-cosecha grandes aplausos cada vez que pronuncia la única frase atribuida al Presidente en el montaje.
Este artista, que ha protagonizado filmes como "Expreso de medianoche" (1978) y "Mona lisa" (1986), aparece caracterizado como Ricardo Lagos casi al final de la obra, instante en el que se reflejan los tensos momentos en los que Estados Unidos y Reino Unido intentaban conseguir el apoyo de los miembros no permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU -entre ellos Chile- para atacar Irak.
La escena muestra a Lagos sosteniendo una conversación telefónica con Tony Blair, quien le sugiere que en caso de ser necesario, podría viajar a Santiago para dialogar personalmente sobre el voto chileno. En ese momento un serio Ricardo Lagos se despacha la frase "me parece que eso no será necesario" y cuelga.
Estados Unidos, Reino Unido y España necesitaban en febrero de 2003, ocho de los 15 votos del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, para lograr sacar adelante una mandato que permitiera el uso de la fuerza contra Irak.
En vista de que no lograron los apoyos necesarios los tres gobiernos se ampararon en la resolución 1.441 para iniciar el ataque contra el entonces régimen de Sadam Husein, mientras que Chile no alteró su planteamiento de reforzar las labores inspectivas en búsqueda de armas de instrucción masiva, junto con recalcar la necesidad de que la decisión final sobre la guerra debía ser tomada en el seno de la ONU. (Agencias)