La escudería Red Bull vive momentos de crisis luego que su piloto Mark Webber no hiciera caso a las órdenes del equipo de no intentar adelantar a su compañero Sebastian Vettel al final del Gran Premio de Fórmula 1 de Gran Bretaña el domingo.
"Es algo que tenemos que hablar ambos en privado", dijo el jefe de la escudería, Christian Horner. En las últimas vueltas de la carrera Red Bull ordenó infructuosamente a Webber que no intentase adelantar al alemán Vettel, que acabó segundo.
"Estoy sorprendido de que Mark (Webber) ignorase las órdenes de equipo. El equipo es lo principal, no las cuestiones individuales. Corrimos el riesgo de perder 33 puntos al permitir a nuestros pilotos luchar por la segunda posición. Como hemos visto en muchas ocasiones, pudo tener horribles consecuencias", dijo Horner.
Con el tercer puesto logrado el domingo en Silverstone, Webber es segundo en la clasificación general, pero tiene 80 puntos de desventaja en relación con Vettel.
"El equipo me pidió por radio cuatro veces que mantuviese la calma, que no atacase a Seb", explicó Webber.
"Pero no estaba feliz porque en la Fórmula 1 nunca debes darte por vencido, así que seguí presionando. Si Fernando se hubiera retirado en la última vuelta, habríamos estado luchando por la victoria", dijo un enfadado Webber tras su intento de adelantar a su compañero en la pista.
"Webber pone en peligro su puesto de trabajo", señaló este lunes el diario británico The Sun.
El piloto australiano de 34 años está actualmente en negociaciones para prolongar su contrato con Red Bull, que vence a fin de año.