Los Angeles Lakers recurrió a sus dos principales figuras, Shaquille O'Neal y Kobe Bryant, sumadas a la sorpresiva gran actuación del escolta suplente Kareem Rush, para lograr el cuarto y definitivo triunfo sobre Minnesota Timberwolves, por 96-90, que lo dejó en la final de la NBA.
Los Lakerse impusieron en el sexto partido disputado en el Staples Center y dejaron la serie 4-2, coronándose campeones de la Conferencia Oeste por cuarta vez en los últimos cinco años.
Ahora intentarán ganar su cuarto anillo de campeón en el mismo período bajo la conducción técnica de Phil Jackson. Las anteriores tres veces fueron consecutivas (1999-2000, 2000-2001 y 2001-2002)
Los Timberwolves no pudieron conseguir su sueño de estar en las primeras Finales de la NBA después de 15 años de haber llegado a la competencia.
Los Lakers tendrán que esperar al ganador del título de la Conferencia Este que disputan Detroit Pistons e Indiana Pacers con ventaja de 3-2 para el primero en la serie al mejor de siete encuentros.
O'Neal aportó 25 puntos y 11 rebotes para alzarse como el gran factor de Los Angeles. Junto al pívot, el escolta Kobe Bryant, con 20 tantos, incluidos ocho decisivos en el cuarto período, y Kareem Rush, con 18 unidades, su mejor actuación como profesional, fueron los hombres que liquidaron a Minnesota.
Tras el equilibrio con el que terminó el tercer cuarto (68-67 para los Timberwolves), la fracción final favoreció cómodamente a los Lakers, por 29-22, para sentenciar la serie.
Los Timberwolves, no pudieron superar las importantes ausencias claves del base Sam Cassell y de Troy Hudson, y aunque el escolta Latrell Sprewell anotó 27 puntos y la estrella Kevin Garnett aportó 22 con 17 rebotes, eso no fue suficiente para evitar la eliminación. (Agencias)