La jornada de fin de año en la NBA entregó un espectáculo vibrante y dramático. San Antonio Spurs (24-9) se cobró revancha de la final de la NBA Cup perdida hace dos semanas y derrotó a New York Knicks por un ajustado 134-132. Sin embargo, la celebración en Texas estuvo mezclada con la preocupación por el estado físico de su máxima estrella.
El encuentro tuvo un momento de máxima tensión cuando Victor Wembanyama debió abandonar la cancha apenas iniciado el último cuarto. El francés sufrió una molestia en su rodilla y se retiró a los vestuarios por su propio pie, encendiendo las alarmas en el recinto. Para alivio de los fanáticos, "Wemby" regresó al partido en los minutos finales, cerrando su planilla con 31 puntos y 13 rebotes antes del incidente.
Un récord histórico desde el perímetro
Más allá del susto, la gran figura de la noche fue Julian Champagnie. El jugador catapultó la ofensiva de San Antonio Spurs con una actuación para los libros de historia: Encestó 11 triples en 17 intentos, estableciendo un nuevo récord personal y de la franquicia.
Su puntería fue clave para que el equipo remontara una desventaja de 19 puntos en el segundo cuarto y otros 11 en el último parcial, momento en que Wembanyama no estaba en cancha. Champagnie finalizó con 36 unidades, secundado por De'Aaron Fox con 26 y Keldon Johnson con 19.
Por el lado de New York Knicks, que venía de ganar el título de copa en Las Vegas el pasado 16 de diciembre, destacaron Jalen Brunson con 29 puntos y Miles McBride con 21, pero no fue suficiente para contener el ímpetu final de los locales.
Con este resultado, San Antonio Spurs recuperó la confianza tras las dudas generadas por sus caídas ante Utah Jazz y Cleveland Cavaliers, demostrando que la madurez exhibida durante la temporada no fue casualidad.