David Pizarro, el único chileno que estará presente en la Champions, vio como su equipo, AS Roma, quedó emparejado en el Grupo E, con un rival muy poderoso como Bayer Munich, y dos elencos mucho más accesibles como Basilea de Suiza y CFR Cluj de Rumania.
A simple vista, el cuadro de la capital italiana debería pelear el primer puesto con los germanos, finalistas de la edición anterior, dejando atrás al conjunto helvético, donde alguna vez jugó el delantero nacional Eduardo Rubio, y la escuadra rumana, que integró en el pasado el ariete criollo Nicolás Canales.
Inter de Milán, actual campeón, se medirá en el A con el ofensivo Werder Bremen (Alemania), el competitivo Tottenham Hotspur (Inglaterra) y el imprevisible Twente, que se presenta en el máximo torneo europeo después de sumar la primera liga holandesa de su historia.
El sorteo encuadró en un grupo muy cómodo, en el papel, a FC Barcelona, el único de los clubes españoles que partía como cabeza de serie y quedó en el D con Panathinaikos (Grecia), Copenhague (Dinamarca) y Rubin Kazan (Rusia).
Más exigente será la primera fase para Real Madrid. El equipo merengue, liderado por el entrenador José Mourinho y con el objetivo de recuperar el trono continental después de ocho campañas, estará en el que asoma como el "grupo de la muerte", el G, en el que repetirá los duelos del año pasado contra AC Milan, además de medirse con Ajax (Holanda) y Auxerre (Francia), cuadro en el que militó el chileno Pedro Reyes.
Manchester United estará en el C junto a Valencia (España), Glasgow Rangers (Escocia) y el debutante Bursaspor (Turquía), el equipo con peor coeficiente de los 32 clubes de la Champions.