El Comité de Disciplina de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) sancionó con siete partidos al entrenador de Sevilla, el argentino Matías Almeyda. La resolución respondió a los incidentes protagonizados tras su expulsión en el empate 1-1 frente a Alavés, correspondiente a la última jornada de la liga española.
El desglose de la sanción contempló dos encuentros por protestas al juez, uno por no dirigirse al vestuario tras la tarjeta roja, tres por actitudes de menosprecio hacia los árbitros y uno por conducta contraria al buen orden deportivo. El colegiado del partido, Iosu Galech, consignó en el acta que Almeyda mantuvo una "actitud desafiante e intimidatoria" que detuvo el juego por tres minutos.
Según el informe arbitral, el técnico de Sevilla, donde militan Alexis Sánchez y Gabriel Suazo, ingresó al terreno de juego para encararse a escasos metros del juez, pateó una botella de agua y debió ser retirado por personal de seguridad del club. Pese a que Sevilla presentó alegaciones argumentando que los gestos fueron de frustración y no dirigidos a los árbitros, el organismo desestimó las pruebas al no encontrar un "error material manifiesto".
El Comité determinó que las imágenes videográficas confirmaron la reacción vehemente de Matías Almeyda al entrar a la cancha y encararse con el cuarto árbitro en el Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán. Adicionalmente, el club recibió una multa económica por la aplicación pasiva de medidas ante conductas intolerantes durante el compromiso disputado en la ciudad de Sevilla.
Con este castigo, el exentrenador de San Jose Earthquakes se perderá gran parte del cierre de la temporada en el fútbol de España. La dirigencia del conjunto andaluz evaluó la situación, mientras el equipo deberá afrontar sus próximos desafíos sin su director técnico principal en el banquillo.