Horas después de que las redes sociales estallaran con el video de una riña en Viña del Mar, el protagonista de las imágenes, Daniel González, utilizó sus plataformas oficiales para entregar su versión de los hechos. El zaguero de Universidad Católica reconoció su participación, pero aclaró el contexto que detonó su violenta reacción.
A través de una historia en su cuenta de Instagram, el futbolista detalló que el incidente ocurrió el pasado 1 de enero, mientras paseaba en bicicleta junto a su señora y su cuñado. Según su relato, al transitar a pie por un tramo sin ciclovía, solicitó permiso a un transeúnte para pasar, momento en que la situación se salió de control.
"Un hombre nos empieza a agredir verbalmente. Dado que no recibió respuesta de nuestra parte, le pega patadas a las bicicletas cuando íbamos pasando por su lado. Al ver que la integridad mía y de mi familia estaba en riesgo, reaccioné", explicó González en su comunicado.
El formado en Santiago Wanderers realizó un mea culpa sobre la forma en que manejó el conflicto, aunque enfatizó que fue un instinto de protección ante un ataque injustificado. "Asumo que mi reacción no fue la adecuada, pero reitero, fue casi de manera natural al ver que estábamos siendo atacados innecesariamente", sostuvo.
Para cerrar, el defensor de Universidad Católica quiso limpiar su imagen ante la opinión pública: "Lamento lo ocurrido, no soy una persona violenta, pero ante la situación a la que me vi expuesto junto a mi familia reaccioné de una manera inadecuada".
