Conozca las acciones que sabotean la economía personal
Los caprichos, la envidia y la indiferencia interfieren con el cumplimiento de las metas financieras.
Los caprichos, la envidia y la indiferencia interfieren con el cumplimiento de las metas financieras.
Planificar, establecer plazos y objetivos no sirve de nada si no existe un compromiso para atenerse a ellos y cumplirlos a cabalidad.
Pero en ocasiones el no hacerlo, saboteando las propias estrategias, no tiene relación con una mala voluntad, sino con actitudes que evitan que la persona las siga y permiten que tome malas decisiones y no cumpla sus metas financieras.
De acuerdo al sitio financiero Kiplinger.com, uno de estos "demonios" es la costumbre de posponer las cosas o procrastinar, una práctica que impide que las personas paguen sus cuentas a tiempo, revisen sus informes bancarios y tomen medidas para mejorar su situación financiera.
Para superar esta situación, la solución es sencilla: hacer las cosas en el momento. Esto implica tomar las decisiones en vez de sólo pensar en ellas y actuar consecuentemente, considerando que, especialmente en materias económicas, es mejor resolver dificultades de forma inmediata para evitar así multas, cobros extra, intereses y deudas.
Actitudes obstáculo
Otra acción que interfiere con el cumplimiento de las metas financieras o el mantenimiento de la economía personal, es confundir las necesidades con los caprichos. Necesitar tapar las goteras del techo no es lo mismo que necesitar un nuevo par de aros o un auto último modelo, por lo que evaluar con tranquilidad y sin el impulso del momento es fundamental para una buena compra.
Según el sitio Ms. Money, si un ítem es una necesidad, continuará siendo una necesidad mañana, en cambio si es un capricho es probable que la urgencia de adquirirlo se acabe después de pensarlo unas horas más.
La envidia es otra actitud que entorpece el desarrollo de la economía personal, ya que impide sentirse bien con las cosas que se tienen y la situación en que la persona vive, al estar acostumbrada a comparar sus posesiones, su sueldo, su ahorro, su modo de invertir y su estilo de vida, con el resto de su entorno.
Para evitar caer en ese círculo vicioso, lo mejor es establecer metas personales y concentrarse en planificar y priorizar para cumplirlas, ya que de este modo disminuye la frustración y la necesidad de medirse con estándares ajenos.
Por último, la indiferencia también es una dificultad que obstaculiza un buen desarrollo financiero, porque evita que la persona aprenda nuevas técnicas, se interese por buscar soluciones a sus problemas, esté informada de lo que sucede en su cuenta bancaria y sepa adonde va a parar su dinero.
En este caso, la solución es automatizar el pago de las cuentas pero eligiendo la opción de recibir la información de la cuenta por correo electrónico y establecer una hora semanal, repartida en varios días, para revisar esos datos y la página del banco.
Estar al tanto de esta información permite detectar los gastos más importantes, errores en cobros y establecer en qué áreas es necesario que la persona se informe para reestructurar su plan financiero de acuerdo a su estilo de vida.