Conozca las técnicas para enseñar a sus hijos a usar bien el dinero
Los buenos hábitos financieros pueden inculcarse desde la niñez.
Proponer panoramas gratuitos ayuda a los niños a independizarse del consumo.
Los buenos hábitos financieros pueden inculcarse desde la niñez.
Proponer panoramas gratuitos ayuda a los niños a independizarse del consumo.
En tiempos en que los créditos, los avances en efectivo y el dinero plástico constituyen una realidad cotidiana, inculcarles buenos hábitos de consumo a sus hijos puede ser una enseñanza muy útil para toda su vida adulta.
En primer lugar, es fundamental educar con el ejemplo. No tiene sentido decirle a un niño que no gaste su mesada en dulces o caprichos, si ve que constantemente sus padres gastan dinero en cosas superfluas. Es primordial ser coherente y darse el tiempo para explicarle que un pequeño gusto es bueno de vez en cuando, pero que cuando se transforma en una rutina deja de ser tan satisfactorio.
En este sentido, el sitio Saving Advice recomienda estar atento a los patrones de consumo que se les enseñan a los niños, ya que a la larga se hace difícil romper estos condicionamientos. Por ejemplo, cuando los padres les compran a sus hijos un juguete cada vez que van al supermercado, los menores aprenden rápidamente la ecuación y exigen cada vez recibir el juguete que creen que les corresponde, lo que, frente a la negativa de los adultos, puede llevar a pataletas, discusiones y malos ratos a raíz de una costumbre que fue alimentada por los padres en un principio. Si con el tiempo el niño aprende que una rabieta puede conseguirle lo que quiere, es muy probable que esa sea la estrategia que use en ocasiones futuras, e incluso de adulto, haga lo que sea necesario para conseguir sus caprichos, como por ejemplo, endeudarse.
Una buena opción es involucrar al niño en las compras familiares pidiéndole, por ejemplo, que ayude a confeccionar un menú semanal y a hacer la lista de los productos necesarios para prepararlo. De este modo, le estará enseñando a planificar y tomar buenas decisiones, además de hacerlo parte de las cosas que hacen los "grandes".
Por otra parte, es importante ayudar a los hijos a depender menos del consumo para entretenerse, lo que implica pasar tiempo con ellos y preocuparse por proponerles panoramas gratuitos que puedan entretenerlos como acampar en el patio, hacer un picnic, salir a andar en bicicleta, enseñarles a cocinar, disfrazarse, hacer títeres o realizar cualquier otra actividad que no cueste dinero. De este modo, está contribuyendo a que el niño conozca una mayor variedad de opciones y tenga recursos más creativos para combatir el aburrimiento sin depender del bolsillo de nadie.
El sitio Kiplinger.com, propone además, estimular a los hijos para que ahorren, ayudándoles a establecer un objetivo para ese dinero y a planificar cómo llegar a esa meta. Enseñarles a hacer un presupuesto a partir de su mesada, puede ser también una buena alternativa mediante el uso de diferentes frascos o mini alcancías donde puedan reunir dinero según sus fines, por ejemplo, dulces, juguetes y ahorro. De esta manera, los niños aprenden a establecer prioridades de gasto y conocen mejor las bondades del ahorro.
Finalmente, es necesario tener en mente que la intención es otorgarles herramientas a los niños para que desarrollen mejores hábitos de consumo y aprendan a tomar mejores decisiones financieras a futuro, lo que no implica negarles hoy cosas que verdaderamente necesitan en un afán de ser ahorrativo, sino motivarlos a tomar buenas decisiones y otorgarles ,ocasionalmente, una merecida recompensa.