Descubra algunas medidas para disminuir las interrupciones en el trabajo
Organizar el tiempo ayuda a ser más productivo.
Revisar el e-mail y celular a horas determinadas ayuda a concentrarse mejor.
Organizar el tiempo ayuda a ser más productivo.
Revisar el e-mail y celular a horas determinadas ayuda a concentrarse mejor.
Pasar mucho tiempo en la oficina no es necesariamente sinónimo de productividad. Si pese a tener jornada completa, quedarse después del horario y llevar labores a la casa, constantemente tiene la sensación de estar perseguido por tareas pendientes, existen dos opciones: está sobrecargado de tareas o algo le impide aprovechar al máximo las horas de trabajo.
Controlar las interrupciones es un buen modo de optimizar el tiempo laboral y mantenerse concentrado a lo largo de la jornada, para lograr una mejor realización de las tareas de día.
De acuerdo al sitio de empleo HotJobs, la primera medida para combatir la desconcentración es simple: en caso de tener una oficina propia, cerrar la puerta o, en caso de trabajar en un cubículo o área común, avisar a los colegas donde estará, tomar el material de trabajo y cambiar de escenario a una sala de reuniones o cualquier otro sitio tranquilo dentro de la empresa. Otra opción es aún más sencilla: pegar un letrero o una hoja de papel en la puerta o en la pared externa del cubículo que indique que está trabajando en un proyecto o debe cumplir con un plazo determinado. De este modo, el resto de las personas sabrá que está ocupado e intentarán reducir las interrupciones.
En caso de estar al filo de la fecha límite de un proyecto y contar con colegas muy dados a la conversación, la alternativa es usar audífonos para trabajar escuchando música de fondo, en vez de tentarse con intervenir en el relato. Eso si, el sitio Associated Content advierte ser cuidadoso con la selección musical, para no distraerse cantando o mostrando al resto cada dos segundos cuán buena es la canción que está escuchando.
Además, es importante organizar el tiempo y establecer horarios para la realización de las labores pendientes, incluyendo en esta planificación la totalidad de actividades que realiza durante la jornada -incluido el descanso para tomar café- ya que, de este modo, es más probable que alcance a cumplir efectivamente con sus tareas pendientes y tenga mayor claridad sobre aquellas que quedaron a medio camino.
Finalmente, es necesario estar atento también a las interrupciones internas, es decir, a la tentación de sacar la vuelta', ya sea revisando el correo electrónico o el celular constantemente o dejando el trabajo seguido por la supuesta necesidad irrenunciable de ir a conversar al cubículo de al lado. Una buena medida puede ser chequear el correo y el teléfono una vez por hora o establecer un sistema de recompensas personales consistente por ejemplo, en un café con los colegas una vez finalizada la labor pendiente.
Si pese a haber ordenado su jornada y optimizado el uso del tiempo, aún le es muy difícil cumplir con el volumen de trabajo asignado, quizás está sobrecargado y sea necesario conversar al respecto con su jefe para revisar la descripción de su cargo y compararla con la realidad.