El economista Hernán Frigolett, exembajador de Chile ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), lanzó este jueves en Cooperativa una dura advertencia frente al debate sobre el proyecto de Reconstrucción y Desarrollo Económico y Social del Gobierno, asegurando que el concepto de "competitividad tributaria" es una noción inexistente en el club de los países desarrollados.
Según el otrora director del Servicio de Impuestos Internos (SII), que se declaró "heredero del concepto de responsabilidad fiscal y de una estructura de gasto que progresivamente vaya generando espacios de mayor bienestar para los chilenos", la idea de que bajar impuestos atrae capitales de manera automática carece de sustento empírico en los países desarrollados, ya que este factor no impulsa de ninguna forma la inversión real si no va acompañado de estabilidad y servicios públicos de calidad.
"Este concepto que se ha tratado de introducir de 'competitividad tributaria' en los países de la OCDE es un concepto que no existe porque, en el fondo, los efectos que ha tenido en la misma administración del presidente (de EE.UU. Ronald) Reagan y en el thatcherismo en Inglaterra, se vio que efectivamente el alivio tributario no era para nada un impulsor de la inversión", detalló en Lo Que Queda del Día.
"Las variables que impulsan mayor atracción de inversión y mayor capacidad de estructurar nuevos proyectos están asociadas al financiamiento, la productividad y la estabilidad institucional, y en quinto o sexto lugar aparece el marco tributario, en términos de no tener marcos tributarios que sean inestables y donde las reglas del juego son poco claras", subrayó Frigolett.
Riesgo país
Para el experto, la megarreforma del Ejecutivo que se discute actualmente presenta fallas estructurales que podrían comprometer la salud financiera del Estado a largo plazo.
"El informe financiero muestra que para toda esta Administración el efecto sobre la recaudación neta es negativo. Prácticamente incrementamos el déficit fiscal manteniendo el nivel de gasto actual, sin considerar que se puedan ajustar drásticamente los niveles de gasto. Eso generaría un déficit estructural que está en torno al 2,7% del PIB y con esto nos acercaríamos a un déficit que estaría cerca del 3,5% del PIB", explicó.
"Si vemos la parte de los informes de deuda —agregó Frigolett—, la deuda subiría notablemente y, si no se cumplen los supuestos de crecimiento dentro de esta Administración, la deuda superaría el 45% del PIB y se instalaría más cercana al 50% del PIB".
"Por lo tanto, desde el punto de vista de la evaluación global, si yo fuera un analista de riesgo diría: 'ojo, en Chile tenemos un incremento del déficit, tenemos una reducción de la recaudación tributaria' y, desde ese punto de vista, la colocación de deuda de Chile en el exterior se torna más riesgosa y arriesgamos entonces una degradación en la clasificación de riesgo del país", remarcó.
El exdirector del SII señaló que "eso implica un efecto negativo también para el sector privado, porque eso quiere decir que los que estén dispuestos a prestarles a inversionistas chilenos, si es que necesitan financiamiento internacional, este sería un financiamiento más caro. Visto desde esa perspectiva, el proyecto es muy riesgoso para el país".
Crítica a la invariabilidad
Dado el grado de desarrollo de Chile, Frigolett consideró un completo "exceso" la propuesta de invariabilidad tributaria de hasta 25 años para inversiones superiores a 50 millones de dólares, aplicable a actores locales y extranjeros a partir de 2027.
"No hay ninguna referencia asociada a esa propuesta y, además, habría que decir: (si) Chile no da garantías para los inversionistas extranjeros con el nivel institucional que tiene, con el nivel de responsabilidad fiscal, con el espacio de disponibilidad de empleo calificado, etcétera. ¿qué es lo que está fallando? ¿Por qué necesitamos darle una garantía que es de otro cariz y es para otro tipo de países que no están en términos de los países de ingreso medio? Entonces, ahí me pregunto qué es lo que se está tratando de hacer: es maniatar la política fiscal del futuro. Ese es el único objetivo que le veo ganancioso", sentenció.