Gonzalo Cáceres: "En la Escuela Militar lo pasé maravilloso, son todos amigos míos hasta hoy"

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Autor: Redacción Cooperativa

El estilista Gonzalo Cáceres defendió que Álvaro Corbalán "tuvo que cumplir las órdenes" y reconoció haber ayudado a mucha gente a huir de Chile en plena dictadura.

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El estilista Gonzalo Cáceres recordó su "maravilloso" paso por la Escuela Militar en la juventud, gracias a lo cual logró entrar en los círculos de la Fuerzas Armadas, y defendió Álvaro Corbalán, exjefe de la Central Nacional de Informaciones (CNI) recluido en Punta Peuco, porque solo "cumplía órdenes".

En conversación con La Cuarta, el fashionista, que llegó a ser maquillador del dictador Augusto Pinochet y su esposa Lucía Hiriart en plena dictadura civil-militar (1973-1990), admitió que en "la Escuela Militar lo pasé maravilloso, son todos amigos míos hasta hoy. Yo era como la 'Simplemente María' de esa época. Por ejemplo, si el fin de semana los castigaban, yo llegaba a las cinco de la tarde el domingo con queque, kuchen y todo para los chiquillos. Siempre".

"Y ellos me aman hasta hoy, y yo también a ellos", aseguró.

Consultado sobre el otrora líder del organismo secreto del régimen de Pinochet, quien cumple más de 150 años de prisión por delitos de diversa naturaleza, dijo que conoció "a 'Alvarito', que era alférez. Yo estaba en cadetes y ahí me hice amigo de Álvaro, que se casó con una amiga mía, de apellido Ibáñez, y nació una hija maravillosa, que es psicóloga".

"Y en un programa que hicieron que yo hablara mal de él dije: 'No puedo hablar de gente que quiero y que conocí'. Nunca me metí ni siquiera en un partido político, porque me da lo mismo: si te quiero, aunque seas comunista, ¡me da lo mismo! No me interesa", aseveró.

Sobre los crímenes de lesa humanidad por los cuales se encuentra condenado, Cáceres apuntó a que "hay muchas cosas que se inventaron... No olvido que Álvaro era militar y lo primero que enseñan en la Militar es que cuando te dan una orden tienes que cumplirla. Él tuvo que cumplir las órdenes del jefe máximo de él. Nada más".

Eso sí, reconoció haber ayudado a mucha gente a huir de Chile durante la dictadura, señalando que "a mucha gente ayudé para que no peligraran. He dicho que 'nunca fui partidario del régimen'. No es que fuera partidario. Encuentro que los militares nos salvaron, porque este país estaba en la ruina y se iba para el hoyo: estábamos listos para estar como Mao Tse-Tung aquí. Pero no me gusta que a la gente la maten".

"Si uno puede ayudar, ayuda. Por supuesto. Hay mucha gente que se fue de este país y después gobernó acá... Yo jamás fui a pedirles ni siquiera un cigarro. Lo hice porque me nació hacerlo, nada más, y porque podía hacerlo. Uno no puede ser un ser que destruye las cosas", sentenció el esteticista.

 

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