La Policía colombiana disolvió con gases lacrimógenos una protesta de opositores al Tratado de Libre Comercio (TLC) que empezaron a negociar Colombia, Ecuador y Perú con Estados Unidos en la ciudad caribeña de Cartagena.
Fuentes sindicales indicaron que brigadas de policías impidieron que unos 10.000 manifestantes, entre ellos congresistas colombianos, sindicalistas de varios países sudamericanos y líderes de Organizaciones No Gubernamentales (ONG) se acercaran al centro de convenciones, donde se llevan a cabo las negociaciones.
La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) aseguró que el Gobierno "reprimió violentamente" la manifestación, señaló que el congresista de izquierda Gustavo Petro resultó herido levemente y calificó el hecho de "agresión a la democracia".
Entretanto, el secretario de la Confederación General de Trabajadores Democráticos (CGTD), Julio Roberto Gómez, denunció que el ex sacerdote Bernardo Hoyos, que fue alcalde de la ciudad de Barranquilla y congresista, fue "brutalmente golpeado" durante la marcha.
"Es la expresión de brutalidad de la fuerza pública frente a una manifestación inerme", expresó Gómez.
Más de 1.000 agentes de la Policía participaron en una operación de seguridad en Cartagena (1.000 kilómetros al noroeste de Bogotá), donde el presidente colombiano, Alvaro Uribe, inauguró las negociaciones en presencia de los equipos negociadores de los cuatro países.
Otras manifestaciones pacíficas contra el TLC se llevaron a cabo en Cali, el puerto petrolero de Barrancabermeja y Bogotá, donde tuvieron lugar las protestas principales de una huelga de 24 horas convocada por los trabajadores estatales.
También en Bogotá estudiantes de la Universidad Nacional, (estatal) la más grande del país, se enfrentaron a piedras con la Policía, resultando heridas al menos dos personas.
El presidente de la CUT, Carlos Rodríguez, aseguró que las protestas fueron pacíficas y subrayó que "el TLC compromete los derechos humanos, los recursos naturales, la democracia, la soberanía y la vida de los colombianos".
"El TLC amplía los monopolios", dijo el sindicalista y agregó que "el empleo bajo este esquema se vuelve de mala calidad con las maquilas, como sucede en México, Chile y Centroamérica". (EFE)