El Papa urgió a Bush a que se normalice situación en Irak y Palestina

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Autor: Cooperativa.cl

Durante la entrevista que sostuvieron en el Vaticano, el Pontífice expresó al presidente de EE.UU. su deseo de que la ONU participe activamente en el proceso de pacificación de ambas zonas.

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Entre excepcionales medidas de seguridad, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, se entrevistó este viernes en el Vaticano con el Papa Juan Pablo II. La situación en Irak y en Medio Oriente "debe ser normalizada lo más rápidamente posible con la participación activa de la comunidad internacional y en particular de Naciones Unidas", dijo el Santo Pontífice al mandatario estadounidense.

 

"Señor presidente, su visita llega en un momento de gran preocupación por los graves problemas en Medio Oriente, tanto en Irak como en Tierra Santa", dijo el Papa.

 

"Todos tenemos un deseo evidente de que esa situación se normalice lo más rápidamente posible con la participación activa de la comunidad internacional y, en particular, de la ONU, para asegurar un restablecimiento rápido de la soberanía en Irak, en condiciones seguras para todos sus habitantes", áfirmó Juan Pablo II.

 

El Papa, que habló en inglés, concluyó su discurso diciendo "Dios bendiga a América".

 

Bush llegó al Vaticano a las 12:05 horas (10:05 GMT), en medio de fuertes medidas de seguridad, y entró en el pequeño Estado por el Arco de las Campanas, tras atravesar la plaza de San Pedro.

 

Decenas de carabineros y policías antidisturbios custodiaban la plaza vaticana y la vía de la Conciliazione, la amplia calle que une el Vaticano con Roma.

 

Bush acudió a la cita con el Papa acompañado de su esposa, Laura, y un séquito de medio centenar de personas, entre ellas el secretario de Estado, Colin Powell, y la consejera para la Seguridad, Condoleeza Rice.

 

El mandatario fue recibido por el prefecto de la Casa Pontificia, el arzobispo James Harvey, y los gentilhombres (protocolo) del Papa, que lo acompañaron hasta la Biblioteca Privada del Pontífice, lugar de la audiencia.

 

Juan Pablo II recibió a Bush sentado en su biblioteca. Esta es la tercera vez que el Papa y Bush se reúnen, tras su encuentro del 23 de julio de 2001 en Castel Gandolfo (al sur de Roma), dos meses antes de los atentados a las Torres Gemelas de Nueva York; y el del 28 de mayo de 2002 en el Vaticano.

 

Manifestantes comenzaron a concentrarse

 

Miles de manifestantes pertenecientes a grupos antiglobalización y contra la política de Bush comenzaron a concentrarse en varios puntos de Roma para protestar contra su visita a la ciudad, cortando varias calles e incendiando neumáticos y cubos de basura.

 

Los grupos de manifestantes realizan concentraciones espontáneas cerca de la Universidad la Sapienza y de las estaciones de metro, lo que ha provocado el corte de algunas de las calles más importantes de la ciudad y creado graves problemas de tránsito, que se suman a los cortes ya efectuados en la zona centro como medida de seguridad.

 

Roma se blindó con ocasión de la visita de Bush. Sobre toda la ciudad, cuyo espacio aéreo está cerrado, sobrevuelan decenas de helicópteros y el dispositivo de seguridad asciende a 10.000 policías.

 

Gira europea

 

Después de su visita a Roma, Bush seguirá a París, donde se reunirá con su homólogo francés, Jacques Chirac, antes de participar el fin de semana en las celebraciones del 60 aniversario del "Día D" durante la II Guerra Mundial.

 

En estas ceremonias, el presidente estadounidense tendrá ocasión de conversar también con el canciller alemán, Gerhard Schröder -en la primera ocasión en que un dirigente germano es invitado a esta celebración- y con el mandatario ruso, Vladímir Putin.

 

Con todos ellos analizará el proyecto de resolución que EE.UU. presentó ante las Naciones Unidas sobre la transición de Irak, que legitima al gobierno provisional y establece una fuerza multinacional bajo el patrocinio de la ONU y mando estadounidense.

 

EE.UU. presentó un texto reformado de la resolución que establece el final del mandato de la fuerza multinacional para cuando concluya el proceso de transición política pero no fija una fecha concreta.

 

París y Moscú reclaman que el Gobierno iraquí que encabezará el presidente Gazi Ayil al-Yauar pueda vetar las operaciones de las tropas internacionales, algo que EE.UU. descartó. (Agencias)

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