El juicio contra Lindsey Clancy, una mujer estadounidense acusada de matar a sus tres hijos en 2023, llegó a su fin con los alegatos de cierre, tras lo que el jurado deliberará si ella tuvo responsabilidad penal o sufrió una psicosis posparto, lo que decidirá si cumple condena en la cárcel o en una institución mental.
Clancy, de 36 años, ha sido juzgada las últimas tres semanas, en medio de gran expectación mediática, en un tribunal de Massachussetts (noreste de EE.UU.) por el estrangulamiento de sus hijos Cora, de 5 años, Dawson, de 3, y Callan, de 8 meses el 24 de enero de 2023, tras lo que la mujer se intentó suicidar sin éxito y quedó parcialmente paralizada.
El juez de caso, William Sullivan, indicó al jurado que valoraran el contenido del juicio, en el que participaron casi un centenar de testigos, incluyendo expertos, teniendo en cuenta que la Fiscalía debía probar más allá de ninguna duda que la mujer era consciente de sus actos para que se la pueda condenar por asesinato, un delito penal, según informó ABC.
La acusada se declaró no culpable de tres delitos de asesinato en primer grado.
Clancy "no es penalmente responsable de su conducta si tiene una enfermedad o defecto mental, y como resultado de ello, carece de la capacidad sustancial bien de apreciar la criminalidad o incorrección de su conducta, o bien de ajustar su conducta a los requisitos de la ley", dijo el juez al jurado, que consiste en 12 mujeres y 6 hombres.
Culpable de asesinato u homicidio involuntario
El jurado tiene las opciones de considerarla culpable de asesinato en primer grado pero también en segundo grado, menos grave, y en última instancia el juez incluyó el delito de homicidio involuntario, un extremo al que se opone la Fiscalía. También pueden decidir considerarla no culpable de los cargos por razones de locura.
El abogado de Clancy, Kevin Reddington, dijo hoy en sus alegatos finales asegurando que la mujer era una "buenísima madre" pero recibió un mal tratamiento de salud mental de una psiquiatra sin apenas experiencia, estaba sobremedicada y pidió ayuda a su entorno sin éxito antes de sufrir una psicosis posparto en la que mató a los niños.
"Dios mío, ¿qué tenía que hacer? Estaba pidiendo ayuda y no se la daban", dijo el abogado, según CBS.
La Fiscal, Jennifer Sprague, por su parte, señaló que no había duda de la enfermedad mental de Clancy, pero lo importante es si "sabía distinguir el bien del mal" cuando mató a sus hijos, y explicó que tenía unos beneficios de salud mejores que otras personas, con baja maternal, ayuda familiar y "recursos".
También destacó que Clancy tenía formación como enfermera, por lo que podía tener conocimiento de su tratamiento, y sentenció que esta "planeó" las muertes aprovechando que su marido, Patrick, había salido a hacer recados, tras lo que dejó a sus hijos sin vida "descartados en el suelo del sótano".
La fiscal sacó a colación crímenes similares de madres que mataron a sus hijos, como Andrea Yates, para desacreditar el argumento de que Clancy escuchó una voz que la impulsó a matar, señalando que solo la escuchó "una vez", mientras que Yates las escuchó "durante meses".
Se espera que los alegatos terminen al mediodía de este jueves y que el juez ofrezca una sesión de instrucción al jurado dos horas después, en la que les explicará las normas para deliberar. Las deliberaciones pueden alargarse horas o días.