Las inusuales temperaturas de hasta 39 grados pusieron este sábado al este de Austria bajo alerta por estrés térmico extremo y está provocando algunos problemas en el transporte por ferrocarril al deformarse algunos tramos de vía.
El servicio meteorológico nacional GeoSphere Austria informó en su página web de que un sistema de altas presiones y aire cálido está provocando temperaturas excepcionalmente altas, con pronósticos de 26 grados durante la noche del sábado al domingo y de hasta 40 para mañana, cerca del récord histórico de 40,5 medido en agosto de 2013.
En cualquier caso, muchas localidades ya superaron la temperatura máxima registradas en un mes de junio, que hasta ahora estaba en los 38,6 medidos ese año.
La empresa estatal de ferrocarriles ÖBB advirtió de que el calor puede provocar restricciones en alguna conexiones durante los próximos días y recomendó cancelar o posponer viajes en tren que no sean necesarios mientras dure la situación.
Vías deformados por el calor
En Voralberg, la región más occidental del país, fronteriza con Suiza, el calor ha deformado las vías en algunos puntos, lo que obliga a los trenes a circular más despacio, informa la agencia APA.
En esta zona, las temperaturas rondan los 35 grados, tres menos de los 38 que se registraron en Viena, en el extremo este del país.
La capital austriaca y otras tres regiones en el este del país están en código rojo por elevadas temperaturas, el nivel más alto, mientras que otras cinco se mantienen en alerta naranja, de las que dos se espera pasen mañana también a rojo.
La situación se mantendrá así el lunes y el martes, si bien con una cierta bajada de las temperaturas, y se espera que las máximas no superen ya los 30 grados el miércoles y que el jueves se desactiven todas las alarmas por calor extremo.
Los servicios de emergencias en Viena contabilizaron este sábado 15% más de peticiones de auxilio, un aumento que atribuye a la ola de calor.