El primer ministro israelí, Ariel Sharon, líder del derechista Likud, y el jefe de la oposición, el veterano político laborista Simón Peres, estarán al frente de un próximo gobierno de "unidad nacional", según la edición de este martes del diario Maariv.
Según el matutino, existen "entendimientos secretos" entre representantes del Partido Laborista y del Likud y la nueva coalición se constituirá cuando Sharon regrese de una visita al presidente de Estados Unidos, George W.Bush, a mediados de abril.
"En el mismo día formaré un nuevo Gobierno", amenazó Sharon a sus actuales socios de los partidos ultranacionalista, el Partido Nacional Religioso (Mafdal) y el frente de la Unidad Nacional.
Ambos partidos se oponen enérgicamente a plan unilateral de Sharon para una "desconexión" de parte de los territorios palestinos ocupados por Israel, entre ellos la franja de Gaza, y la evacuación de más de 20 asentamientos de ese territorio y de Cisjordania. La visita de Sharon a Washington tiene por objeto conseguir el respaldo de Bush para esta iniciativa.
Fuentes oficiales agregaron que el primer ministro también solicitará la ayuda económica para compensar a miles de colonos de los asentamientos que serían evacuados, conforme a dicho plan.
Sharon informó en el Parlamento (Kneset) que, si consiguiese el respaldo de EE.UU., someterá su plan a votación en el Consejo de Ministros y en esa cámara legislativa.
De ser rechazado por la mayoría de sus ministros y de los legisladores de la coalición, "no voy a convocar a elecciones pues el pueblo no está para esto hoy. En el mismo día formaré un nuevo Gobierno", anticipó.
El Maariv agregó que la recomendación de la Fiscalía General del Estado para que Sharon sea sometido a un juicio como sospechoso de corrupción "torpedeó" las negociaciones con el laborismo.
Los contactos en nombre de Sharon están a cargo del director de su oficina, el abogado Dov Weisglas, y por el Partido Laborista, del diputado Haim Ramón, detalló el periódico. (EFE)