En medio de la tensión internacional por la ofensiva militar en Medio Oriente, el presidente del Partido Comunista, Lautaro Carmona, advirtió sobre el riesgo de una "tercera guerra mundial" y lanzó críticas directas a Estados Unidos.
En entrevista con Radio Nuevo Mundo, el dirigente sostuvo: "Estamos asistiendo a lo que alguna vez fue parte de una proyección estratégica de hasta dónde estaría dispuesto a llegar Estados Unidos como potencia imperial bajo la conducción de una persona que no tiene sentido de proporción del cargo que ostenta".
"Estamos asistiendo a una hecatombe de carácter mundial, pues esto tiene efectos directos sobre otros países, sobre otras potencias; si (el conflicto en Medio Oriente) logra madurez, estaremos realmente en una tercera guerra mundial de autodestrucción planetaria", alertó.
A su juicio, la reacción internacional ha sido insuficiente. "Yo creo que todavía falta una reacción más potente (...) tenemos que reaccionar con más creatividad, con más insistencia, con más perseverancia para que, al menos desde ciertos códigos humanitarios, haya consecuencia para quienes se disponen a comandar una incursión que puede terminar con la convivencia planetaria", planteó.
Asimismo, cuestionó el rol de los organismos internacionales: "Aquí queda absolutamente pasado el papel de las Naciones Unidas, es decir, la ley de la fuerza, la ley de la selva, la ley del más fuerte se va a imponer según el gusto que tenga hoy la locura de Donald Trump", afirmó.
Sanciones y cable submarino
En otro ámbito, el timonel del PC abordó la controversia por el proyecto de cable submarino chino y las sanciones adoptadas por Estados Unidos contra funcionarios del Gobierno chileno.
Subrayó que la medida "está referida al Gobierno de Chile", no al Partido Comunista, y defendió el actuar de las autoridades: "Nuestros compañeros (...) actúan en la perspectiva de ser parte del Gobierno. Si alguien cree que este es un tema de Donald Trump con el PC, en este caso concreto, se pierde".
Finalmente, sostuvo que "los funcionarios no tienen por qué renunciar a políticas que son de beneficio del país" y calificó como "absurdo" exigir explicaciones por decisiones que, a su juicio, apuntan al interés nacional.