El candidato ultraderechista Rafael López Aliaga anunció este sábado que piensa denunciar penalmente al presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) de Perú, Roberto Burneo, luego de que el organismo resolviera que no podrá asumir la alcaldía de Lima para el período 2027-2030 por haber ejercido ese cargo en el período inmediato anterior.
"Hasta ahora no lo he denunciado penalmente, pero usted con lo que ha hecho el día de ayer, se ganó su denuncia penal, usted se va a la cárcel señor, por omisión de funciones dolosa", señaló López Aliaga durante una actividad en el distrito de Carabayllo, en el norte de Lima.
El político ratificó que su intención es "ir por la vía penal" y dijo que también pedirá a sus seguidores que salgan "a las calles", ya que considera que la decisión del JNE viola la Constitución.
"El pueblo ha votado por una persona, ha votado por un partido, sí, pero delante de un partido hay una persona", acotó.
López Aliaga quedó este viernes sin opción de ser proclamado alcalde de Lima porque ejerció ese cargo en el periodo anterior y la Constitución peruana prohíbe la reelección inmediata, según estableció el JNE.
El máximo órgano electoral peruano informó que los candidatos a primeros regidores en las elecciones municipales del pasado 4 de octubre en el país no podrán recibir credenciales de alcaldes si en el período inmediato anterior ejercieron ese máximo cargo.
En el caso de Lima, la elección que se celebró el pasado 4 de octubre estuvo desde un inicio envuelta en una gran polémica por la pretensión de López Aliaga -quien fue elegido burgomaestre capitalino en 2023 pero renunció en octubre del año pasado para postular a la Presidencia de Perú- de buscar un nuevo mandato consecutivo, que prohíbe la Constitución.
El empresario y político quedó tercero en las presidenciales, pero resultó elegido senador, una función a la que renunció para tratar de regresar nuevamente a la alcaldía.
Para ello, se presentó en el número dos de la lista de su partido, Renovación Popular, pero luego el candidato titular renunció para dejarle la vía libre para asumir el cargo edil de manera indirecta, en lo que fue considerado por diversos expertos como un intento de buscar una "reelección encubierta".
Al no poder se proclamado alcalde nuevamente, ese cargo debe quedar en manos de Jeanette Alonzo Contreras, segunda en la lista de regidores de Renovación Popular, que ha sido el partido más votado en las elecciones capitalinas.