Perú: ministro pedirá declarar emergencia en zona afectada por terremoto 7.2
Pese a que el fuerte sismo del jueves 20 de agosto no causó víctimas fatales, se busca acelerar la respuesta del gobierno central.
Pese a que el fuerte sismo del jueves 20 de agosto no causó víctimas fatales, se busca acelerar la respuesta del gobierno central.
El ministro de Vivienda de Perú, Mauricio Arnillas, llegó la tarde de este viernes a la localidad de Coracora, en la región andina de Ayacucho, y señaló que pedirá que se declare en emergencia la zona que el jueves fue afectada por un terremoto de magnitud 7.2, el que causó daños materiales y dejó a tres personas lesionadas.
Coracora, que es la capital de la provincia ayacuchana de Parinacochas, está ubicada a unas 11 horas de viaje por carretera desde la ciudad de Ayacucho y a más de 13 horas desde Lima.
"Vamos a verificar in situ los daños ocasionados por el terremoto. También a verificar todas las necesidades que tenga la población de Coracora y aledaños", anunció Arnillas en un mensaje publicado por el Ministerio de Vivienda en X.
El funcionario añadió que el objetivo de su visita es "poder llevar el mensaje a PCM (Presidencia del Consejo de Ministros) y tratar de agilizar todos los proyectos que tengan pendientes".
En ese sentido, anunció que solicitará que se declare en emergencia a la provincia de Parinacochas y que el gobierno "está en el territorio, verificando los daños y articulando una respuesta para atender a las familias afectadas".
Al inicio de su visita a Coracora, Arnillas se reunió con el gobernador de Ayacucho, Wilfredo Oscorima, para coordinar acciones y supervisar las zonas afectadas por el sismo, según precisó su despacho.
El terremoto de magnitud 7.2 se sintió a las 13:00 horas locolaes del jueves, con epicentro a 35 kilómetros al norte de Coracora y a una profundidad de 108 kilómetros.
El último reporte oficial publicado del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) señaló que el terremoto dejó a tres personas lesionadas, 20 damnificadas y 300 afectadas, además de destruir dos viviendas, dejar seis inhabilitables y daños en otras 30, así como en 23 instituciones educativas.
El informe añadió que 26 establecimientos de salud resultaron afectados, además de dos templos religiosos, un local comunal, una oficina pública y 30 metros de un camino rural.