Las autoridades de Perú trasladaron este lunes a 100 presos considerados de alta peligrosidad al penal de Challapalca, ubicado a más de 4.800 metros de altitud en una zona remota de la región de Tacna, en el sur del país, informaron fuentes oficiales.
Los internos, provenientes de cinco cárceles de Lima, están vinculados a delitos como organización criminal, robo agravado, sicariato, homicidio y tráfico ilícito de drogas y armas. El operativo fue supervisado por el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Walter Martínez.
La medida se enmarca en la política del Gobierno para reforzar el principio de autoridad y evitar que se sigan coordinando acciones delictivas desde los centros penitenciarios. Según explicó Martínez, el traslado forma parte de un proceso de reclasificación y reordenamiento del sistema penitenciario a nivel nacional.
El ministro señaló que esta acción marca el inicio de nuevas medidas basadas en la creación de la Superintendencia Nacional de Internamiento y Resocialización (Sunir), entidad que reemplazará al Instituto Nacional Penitenciario (Inpe), y que contempla el uso de áreas de máxima seguridad antes no ocupadas en Challapalca.
El traslado se realizó bajo estrictas medidas de seguridad por el Grupo de Operaciones Especiales (GOES) del Inpe, con apoyo de la Policía Nacional del Perú. Del total de internos, 29 provenían de Lurigancho; 22 de Ancón I; 20 de Miguel Castro Castro; 22 del Callao y 7 de Huaral.
Esta accion se da en medio de una ofensiva más amplia contra la criminalidad en el país, que incluye operaciones como las descritas en esta noticia sobre el inicio de un estado de emergencia y redadas en prisiones para enfrentar a bandas criminales.