El presidente de Chechenia, Ajmad Kadirov, murió este domingo en un atentado con bomba que causó decenas de víctimas, entre muertos y heridos, en Grozni, durante los festejos del 59° aniversario de la Victoria en la II Guerra Mundial.
El ataque, atribuido a los separatistas de esa república rusa del Cáucaso Norte, prácticamente decapitó la cúpula político-militar de Chechenia, ya que también murió el presidente del Consejo de Estado checheno, Husein Ajmadov.
La bomba colocada bajo el palco de honor del estadio Dinamo de la capital chechena, estalló a las 10:35 hora local (06:35 GMT) y también hirió gravemente al comandante en jefe de las tropas rusas del Cáucaso Norte, general Valeri Baranov.
Según fuentes policiales, el artefacto explosivo estaba en el interior de una viga de hormigón y había sido instalado al menos hace dos meses, cuando se efectuó la renovación del estadio, lo que impidió su detección por los servicios de seguridad.
El atentado en Grozni, uno de los golpes más duros asestados por la guerrilla en casi cinco años de guerra, se produjo en el mismo momento en que el jefe del Estado ruso, Vladímir Putin, presidía en Moscú la tradicional parada militar con motivo del Día de Victoria.
Inmediatamente tras la explosión, varias agencias rusas informaron de la muerte de Kadirov y también de la del general Baranov, pero luego portavoces chechenos desmintieron dichas noticias.
Muertos se calculan entre cuatro y 40, entre ellos un periodista
En medio de una confusión generalizada, diversos ministerios ofrecían distintas cifras de víctimas, de cuatro a 40 personas fallecidas, entre las que se encuentra un periodista de la agencia Reuters.
Sólo casi cinco horas después la explosión en el estadio de Grozni, Putin confirmó oficialmente la muerte del presidente checheno.
"Kadirov ha muerto, pero ha partido sin ser vencido", dijo el numero uno del Kremlin, quien poco antes había declarado que el "castigo caerá ineludiblemente sobre los terroristas".
Putin manifestó que el presidente chechén era "un hombre de verdad, heroico. Con sus acciones demostró de manera fehaciente que no puede haber ningún signo de igualdad entre los bandidos terroristas y todo un pueblo".
El general Baranov, quien perdió una pierna en la explosión, quedó internado en estado gravísimo en una unidad de cuidados intensivos, según un portavoz del Estado Mayor de las tropas rusas destacadas en el Cáucaso Norte.
El Kremlin comunicó que el primer ministro de Chechenia, el ruso Sergei Abramov, fue nombrado presidente en funciones de esa república.
"Le pido que organice el trabajo de tal forma que la tragedia de hoy no influya negativamente en la vida de la gente", dijo Putin a Abramov, según la agencia oficial rusa Itar-Tass.
Kadirov, quien en la primera guerra chechena (1994-1996) luchó del lado de los separatistas, fue puesto por el Kremlin al frente de Chechenia en junio de 2000 y en octubre del año pasado fue elegido presidente de la república.
"En estos cuatro años el presidente Kadirov cumplió con dignidad y valentía su deber ante el pueblo checheno", recalcó Putin.
La desaparición de Kadirov supone un durísimo revés para el Kremlin, que veía en el presidente checheno un figura clave para su plan de pacificación de la república norcaucásica.
Kadiov, antiguo muftí o líder espiritual musulmán de Chechenia, gozaba de respeto incluso entre sus enemigos y había conseguido que importantes jefes guerrilleros renunciaran a la lucha armada, como lo hizo en marzo pasado Magomed Jambiyev, ex ministro de Defensa del gobierno separatista checheno.
Las últimas semanas, medios informativos rusos había difundido profusas versiones acerca de unas posibles conversaciones entre Kadirov y el líder de los separatistas, Aslan Masjadov, sobre la rendición de este último.
El atentado de este domingo en Grozni cambia radicalmente el escenario político en Chechenia, república donde la correlación de fuerzas de los clanes es decisiva y la desaparición del "hombre fuerte" de la república augura nuevas convulsiones. (EFE)