El día jueves serán repatriados los cadáveres de los 32 militares cubanos que murieron durante el ataque en que Estados Unidos capturó a Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Según informó el Gobierno isleño, los restos de los 32 "combatientes" arribarán la mañana del jueves al Aeropuerto Internacional de La Habana, donde recibirán un homenaje póstumo.
Posteriormente, serán trasladados al Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (Minfar), en las inmediaciones de la Plaza de la Revolución, donde serán expuestos.
La mañana siguiente se permitirá el acceso al público y, durante la tarde, serán inhumados en los panteones para los Caídos por la Defensa de sus respectivas provincias.
El régimen anunció además que el viernes realizará una concentración en la Tribuna Antiimperialista, una plaza ubicada frente a la Embajada de EE. UU.
Murieron dando "férrea resistencia"
Un día después de los ataques en Venezuela, el Ejecutivo insular confirmó que 32 militares murieron en "acciones combativas" y "tras una férrea resistencia en combate directo contra los atacantes o como resultado de los bombardeos".
En el operativo estadounidense fallecieron 100 personas, según Caracas.
Muchos analistas habían apuntado que el primer círculo de seguridad personal de Maduro estaba conformado por cubanos, algo que Caracas y La Habana nunca habían confirmado.
Un informe de 2022 de la Misión Independiente de Determinación de los Hechos de la ONU (FFMV, por sus siglas en inglés) concluyó, tras analizar "acuerdos escritos confidenciales" entre Caracas y La Habana, que esta colaboración se remonta a 2006, cuando gobernaban Hugo Chávez y Fidel Castro.
Este documento, entregado al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, afirma que "agentes del Estado cubano habían instruido y asesorado a la Dirección General de Contrainteligencia Militar" venezolana "en algunas de sus actividades de inteligencia y contrainteligencia".
Donald Trump advirtió el domingo a Cuba de que ya no recibirá más dinero o petróleo de Venezuela, al señalar que la isla ha estado "viviendo durante años" gracias a dichos recursos y a cambio de "servicios de seguridad" para los "dos últimos dictadores (Hugo Chávez y Nicolás Maduro)".