La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, se reunió el jueves en Caracas con el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), John Ratcliffe, en un gesto que marca un giro en la relación entre Caracas y Washington, según reportaron medios estadounidenses.
Ratcliffe viajó al país sudamericano por instrucciones directas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con el objetivo de transmitir que la Casa Blanca espera una mejora sustancial en la relación de trabajo con el nuevo gobierno interino venezolano.
Durante el encuentro, el jefe de la CIA abordó posibles oportunidades de colaboración económica y dejó en claro que Venezuela "ya no puede ser un refugio seguro para los adversarios de EE.UU.", en especial para redes vinculadas al narcotráfico, de acuerdo con fuentes citadas por la cadena CNN, en una reunión que tuvo como finalidad principal "generar confianza" entre ambas partes.
Ratcliffe se convirtió así en el funcionario estadounidense de mayor rango y el primer miembro del gabinete de Trump en visitar Venezuela tras el operativo que puso fin al gobierno de Maduro, considerado por Washington como un punto de inflexión político en el país.
El encuentro en Caracas coincidió con la reunión en la Casa Blanca entre Trump y la líder opositora venezolana María Corina Machado, quien le entregó al mandatario estadounidense la medalla del Premio Nobel de la Paz que obtuvo recientemente.
Sin embargo, según medios estadounidenses, Trump habría descartado a Machado como figura para encabezar la transición, al considerar que no cuenta con el respaldo interno suficiente, optando en cambio por apoyar a Rodríguez como una fuerza estabilizadora.
En paralelo, el gobierno interino venezolano, bajo tutela estadounidense según el propio Trump, ha acordado el envío de millones de barriles de crudo a EE.UU. y la reapertura del sector petrolero a la inversión extranjera, con el impulso de la actual administración republicana.