Los estudiantes chilenos retrocedieron en lectura y matemáticas en la prueba PISA 2025, cuyos resultados fueron publicados este martes por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
El informe concluyó que el desempeño nacional en ambas áreas fue inferior al registrado en 2022 y se situó significativamente por debajo de los resultados obtenidos en 2015 y 2018.
En cambio, el rendimiento en ciencias se mantuvo estable tanto respecto de la medición anterior como en la comparación con 2015.
La tendencia se refleja en el aumento de los estudiantes que no alcanzan las competencias consideradas básicas: desde 2015, la proporción de alumnos bajo el nivel 2 creció 10 puntos porcentuales en matemáticas y otros 10 puntos en lectura, mientras que en ciencias no experimentó una variación significativa.
La evaluación se aplicó a estudiantes que tenían entre 15 años y tres meses y 16 años y dos meses, matriculados desde 7° básico en adelante y con al menos seis años de educación formal. Por ello, la muestra incluyó a jóvenes de distintos cursos y no corresponde exclusivamente a un nivel escolar.
Los resultados profundizan las dificultades advertidas en la edición 2022 de la prueba PISA, cuando Chile ya se encontraba por debajo del promedio de los países de la OCDE en las tres áreas evaluadas.
Seis de cada 10 alumnos no alcanzan el nivel básico en matemáticas
La mayor dificultad se observa en matemáticas, donde solo el 41% de los estudiantes chilenos alcanzó al menos el nivel 2 de competencia, frente al promedio de 65% entre los países de la OCDE.
Este nivel implica que los alumnos pueden interpretar y reconocer, sin instrucciones directas, cómo representar matemáticamente una situación sencilla, como comparar la distancia de dos rutas o convertir precios a otra moneda.
Además, prácticamente ningún estudiante chileno llegó a los niveles superiores de desempeño en matemáticas, mientras que el promedio de la organización fue de 8%.
En lectura, el 62% alcanzó el nivel mínimo, siete puntos porcentuales menos que el promedio OCDE. Solo el 2% se ubicó en los niveles superiores, que exigen comprender textos extensos, abordar conceptos abstractos y distinguir entre hechos y opiniones a partir de elementos implícitos.
En ciencias, área principal de la medición de 2025, el 63% de los estudiantes chilenos alcanzó al menos el nivel básico, frente al 74% de la OCDE. El 1% llegó a los niveles de mayor rendimiento, mientras que el promedio de la organización fue de 7%.
Brecha socioeconómica disminuyó en ciencias
Entre los datos positivos, el informe constató que la brecha socioeconómica en ciencias se redujo entre 2015 y 2025. Los alumnos pertenecientes al 25% más favorecido superaron por 76 puntos a quienes integraban el cuarto más desfavorecido, una diferencia menor que el promedio OCDE de 85 puntos.
Según la organización, la reducción se produjo porque mejoró el desempeño de los estudiantes desfavorecidos, mientras que el resultado de los más favorecidos permaneció estable.
Además, el 13% de los alumnos de menores recursos logró ubicarse en el cuarto de mejor rendimiento en ciencias dentro de Chile, proporción similar al 12% promedio de la OCDE.
Precisión metodológica
La OCDE advirtió que la tasa de respuesta de los estudiantes chilenos no cumplió completamente el estándar fijado inicialmente por PISA. No obstante, tras realizar análisis adicionales, la organización determinó que todos los datos nacionales eran aptos para ser publicados.
En Chile participaron 6.574 estudiantes de 222 establecimientos, representativos de unos 248.200 jóvenes de 15 años, equivalentes a aproximadamente el 95% de la población nacional de esa edad.
A nivel internacional, la prueba fue respondida por más de 760.000 estudiantes de 91 países y economías. La evaluación mide la capacidad de los jóvenes para aplicar sus conocimientos de ciencias, matemáticas y lectura a situaciones reales, además de abordar competencias para el aprendizaje en entornos digitales.
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