El presidente nacional de la Asociación de Gendarmes de Chile, Pablo Jaque, conversó este martes con El Diario de Cooperativa sobre la crisis que enfrenta actualmente el sistema penitenciario chileno, marcada por un crecimiento "exponencial" de la población penal que no ha sido acompañado por un refuerzo en la seguridad.
Según denunció el dirigente, la cifra de reclusos saltó de 40.000 a 65.000 en apenas dos años, mientras que la dotación de funcionarios encargados de su custodia permanece estancada en los niveles de hace 15 años.
Jaque advirtió que el sistema actual fue diseñado para una capacidad máxima de 40.000 personas, lo que deja un excedente de 25.000 internos que hoy conviven en condiciones de hacinamiento crítico.
"Hoy día es muy complejo tener el control total de la población penal, donde hay que gestionar espacio donde no lo hay para seguir cumpliendo con nuestra labor. Y esa labor la seguimos efectuando con la misma cantidad de funcionarios, ya que desde el año 2010 la planta de Gendarmería no ha aumentado en absolutamente nada", fustigó.
Esta precariedad quedó en evidencia tras los recientes incidentes en la cárcel de Vallenar, donde gendarmes fueron retenidos y agredidos, sumado a una racha de homicidios intramuros.
"Con cárceles completamente hacinadas no se puede segregar de manera correcta a la población penal y evidentemente las cárceles se van convirtiendo en esta escuela del delito, donde tenemos reos de baja peligrosidad que comparten el día a día con bandas que son organizadas y, por cierto, se va produciendo el contagio criminológico que debería evitarse", advirtió.
El déficit es tal que, "en trato directo, en algunas unidades penales trabajan dos funcionarios para 300 o 400 internos", afirmó Jaque.
Reforma "no resuelve el fondo", según gremio
La respuesta del Ejecutivo ante esta realidad fue calificada por el presidente de la Asociación de Gendarmes como una "burla".
El plan maestro de infraestructura anunciado por el Ministerio de Justicia, que promete nuevas plazas hacia el año 2030, fue recibido con indignación por el gremio.
Al respecto, Jaque señaló que "lo que ha hecho el Gobierno del Presidente Boric, sobre todo en la gestión del ministro Jaime Gajardo, es dejar las cárceles de este país completamente hacinadas".
"Lo que hace el ministro de Justicia es hacer un anuncio para solucionar en alguna medida el hacinamiento que tienen las cárceles, pero con un plan maestro que apunta al año 2030. Hoy día tenemos un problema grave en Gendarmería y este gobierno y el ministro Gajardo no fueron capaces de resolverlo, así que el anuncio es una bofetada y una burla más para todo el personal de Gendarmería y no solamente de Gendarmería: es para el país", aseguró, añadiendo que "cualquier plan maestro que anuncie el Gobierno ya está fuera de plazo" ante la urgencia actual.
Uno de los puntos de mayor fricción es la reforma que busca trasladar a Gendarmería desde el Ministerio de Justicia hacia el nuevo Ministerio de Seguridad. Para Jaque, este cambio de dependencia es una estrategia para eludir los problemas de fondo y "lo que busca es solamente la eliminación de la representación del personal".
"Se está maquillando una situación del sistema penitenciario con una reforma que no resuelve el fondo", sentenció.
Jaque: "El Gobierno está haciendo lo mismo que se hizo en dictadura: perseguir a los dirigentes sindicales"
La molestia gremial radica también en que esta reforma significaría la desaparición de las asociaciones de funcionarios, similar al régimen de las policías. Jaque acusó que el Ejecutivo está aprovechando coyunturas de corrupción para "pegarles un manotazo a los derechos que tienen los gendarmes".
"El Gobierno del Presidente Boric está haciendo lo mismo que se hizo en dictadura: perseguir a los dirigentes sindicales, proscribiéndolos en democracia", denunció.
La incertidumbre sobre el futuro laboral y la falta de equipamiento básico —que según el dirigente se reduce a "una polera y un bastón" frente a criminales avezados— ha provocado "un éxodo de funcionarios que son los que más experiencia tienen".
Jaque sostuvo que el control que aún se mantiene en los penales no se debe a la gestión estatal, sino al compromiso individual del personal: "Si hoy día las cárceles no están desbordadas es solamente porque los funcionarios tenemos la camiseta tan bien puesta".
Finalmente, el líder de la Asociación de Gendarmes dijo esperar que la próxima Administración priorice "mayor inversión y en el corto plazo".