Por Gonzalo Rodríguez
El padre de Carlos Núñez Alveal -único procesado por el crimen de Cynthia Cortés- Carlos Núñez Cadagán señaló que durante largos meses ha llevado adelante una investigación paralela a la justicia, mediante la cual ha logrado reunir importante información que según él probaría la inocencia de su hijo, actualmente recluido en el Centro de Detención Preventiva de Valdivia.
Según su familia, el joven de 22 años firmó una confesión en enero de 2004 luego de recibir supuestas presiones por parte de funcionarios de Carabineros, que según Núñez Cadagán protegen a jóvenes ligados a familias de poder en Valdivia, pero que ya en abril pasado se retracto de sus dichos.
Luego de ello, Carlos Núñez Cadagán se lanzó a la tarea de reunir información que permitiera aclarar el caso, recibiendo ayuda de "un montón de gente, investigadores de todo tipo, de varias personas que nos han cooperado y han prestado su operación y su apoyo, porque nosotros no tenemos tampoco recursos como para contratar investigadores ni detectives ni nada".
"Hemos investigado y muy fuerte, tenemos una investigación muy avanzada, ya tenemos todo al asunto clarísimo de como sucedió, cuando y donde y quienes fueron. Esperamos completar la información, tener todos los antecedentes claros y una vez que los tengamos vamos a ver que hacemos, si los hacemos públicos, (y/o) se los entregamos a los tribunales. Ahí veremos", dijo en entrevista concedida a Cooperativa.cl.
"Estamos encaminados y yo creo que ya tenemos más de un 80 por ciento concluida la investigación", indicó. Agregó que él conoce los nombres de los verdaderos autores del homicidio, pero prefirió reservárselos.
Según él sólo le resta conocer "detalles, cosas más puntuales, exactas. Hay que establecer horarios, formas de ejecución, una serie de cosas que hay que afinarlas bien, que no haya lugar a que haya quienes digan 'no, esto no es así'".
"En estos momentos, eso se torna lento porque ya cuando se empieza a hacer el asunto más exacto, más fino, hay que ir con más cuidado, entonces, eso es lento, y además que nosotros tampoco tenemos tantos recursos como para hacerlo andar más rápido, entonces eso también conspira un poco", añadió.
Por otra parte, dijo está información "está debidamente resguardada y es imposible que se pierda, (ya que) hemos tomado todas las medidas del caso, la información no se va a perder. Está repartida en muchas partes, son muchas manos que tienen la información".
El padre de Carlos Núñez Alveal sostuvo que tal como es de público conocimiento su hijo compartió con Cynthia Cortés durante la madrugada del 1 de noviembre de 2003 en una fiesta de Halloween que se realizó en el casino del campus Isla Teja de la Universidad Austral, pero que le perdió el rastro a eso de las 05:00 horas.
Agregó que, según ha podido informarse, "los verdaderos autores del crimen se llevan a la niña, y pasan una serie de cosas ahí. Hasta que llegan al día en que hubo un problema en que los tipos se les pasó la mano, en un momento dado y entonces se encontraron con que la niña se les murió por una sobredosis de droga u otra cosa, o le dieron golpes".
"Allí se les complica el asunto y empiezan a ver que hacer y ahí estuvieron dos días tratando de ver como resolvían el problema, hasta que al final toman la decisión de hacer lo que hicieron", dijo, aludiendo a la aparición del cadáver una semana más tarde en la ribera del río Calle Calle a unos 100 metros del lugar de la fiesta.
Mi hijo está "física y sicológicamente en perfecto estado"
Carlos Núñez Cadagán indicó que su hijo -que permanece recluido en una dependencia especial donde no tiene contacto con el resto de la población penal- "está bien, física y sicológicamente en perfecto estado".
"El sabe que este es un asunto complicado que tuvo la mala suerte de haberse involucrado en el asunto por el hecho de haber estado con esta niña en la fiesta. Sabe que el asunto va a demorar y que es largo y que nosotros nos vamos a demorar en saber la verdad. Hemos trabajado mucho con él, entonces ya tiene claro lo que él tiene que hacer, que tiene que estar bien, no pensar en nada y tratar de llevar una vida normal, entretenerse estudiando, leyendo", dijo.
"Está en un lugar especial, no tiene contacto con los reos comunes ni con los nuevos. Se levanta en la mañana, cumple con lo que tiene que cumplir, y ahí él se dedica a estudiar un poco, a leer, hace ejercicios, juega básquetbol, ping-pong (con sus custodios), y en la tarde estudia, lee libros, hay una o dos veces por semana que lo va a ver un sacerdote", agregó.