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Este martes comenzó juicio a doble homicida de Quilpué

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Autor: Cooperativa.cl

La fiscalía pidió penas de cadena perpetua y 20 años para el ex carabinero Gabriel Alberto Páez Hernández, quien ultimó a su esposa y a la madre de ésta en una iglesia de la Quinta Región.

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A las 09:00 horas (13:00 GMT) de este martes comenzó en Quilpué el juicio contra el ex cabo de Carabineros Gabriel Páez Hernández, de 36 años, quien está acusado del doble homicidio de su esposa, Yennifer Araya Biott, de 30 años, y a la madre de ésta, Leonor Biott Vidal, de 56 años.

 

Según fuentes judiciales, el tribunal oral en lo penal itinerante de la Quinta Región demorará al menos tres días en escuchar los testimonios de los 52 citados por las partes querellantes y la defensa.

 

El juez Francisco Hermosilla preside la sala, que se trasladó especialmente desde Valparaíso hasta la localidad del interior de la Quinta Región.

 

En tanto, el imputado fue trasladado hasta las oficinas del tribunal de garantía de Quilpué, donde se realiza el juicio, desde la Séptima Comisaría de Fuerzas Especiales de Valparaíso, donde permanece detenido.

 

La fiscal adjunta Catalina Duque solicitó las penas de presidio perpetuo efectivo por el parricidio, y de 20 años de cárcel por el homicidio calificado. En tanto, el abogado de los deudos de las víctimas pidió dos penas de cadena perpetua efectiva.

 

El jurista Mario Zumelzu explicó que "durante 12 años, él (Páez Hernández) no perdió permiso para portar esta arma, sin embargo, 23 días antes (del crimen) sí lo hizo" y agregó que el hecho que el imputado sabía que su mujer siempre asistía a la misa del primer viernes de cada mes, "configuran la premeditación".

 

En tanto, el profesional que representa al acusado, César Vergara, indicó en su alegato inicial que su cliente debe ser absuelto de todos los cargos, pues actuó en un estado de enajenación mental, lo que lo hace inimputable.

 

"Desde el punto de vista médico-siquiátrico, esto es un lapsus", indicó, por lo que el crimen es fruto de un instante de violencia incontrolable.

 

Páez Hernández utilizó su arma institucional, un revólver Taurus calibre 38, para eliminar a su mujer y su suegra, quienes asistían a la misa de las 19:00 horas en la parroquia Nuestra Señora del Rosario de Quilpué, el pasado 2 de enero. Otras dos personas resultaron heridas producto de los disparos del funcionario policial, quien fue dado de baja tras el hecho.

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