"Comandante Emilio" ante la Justicia mexicana: "El secuestrado fui yo"

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Autor: Cooperativa.cl

Raúl Escobar Poblete declaró ante el tribunal que lo está juzgando por su presunta participación en el secuestro de una ciudadana francoestadounidense.

El ex frentista insistió en su inocencia y acusó un montaje en su contra.

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El denominado "Comandante Emilio", Raúl Escobar Poblete, condenado como uno de los autores materiales del crimen del senador y fundador de la UDI Jaime Guzmán, declaró este martes en el juicio que se lleva en su contra en Guanajuato, México, por el secuestro de una mujer francoestadounidense en San Miguel de Allende.

"Buenos días, mi nombre es Raúl Escobar Poblete, soy chileno y un luchador social contra la dictadura en Chile", fue el comienzo de la intervención del ex frentista en la fase final de su juicio oral, según consigna el medio mexicano News San Miguel.

En diciembre, la Justicia mexicana acogió un recurso de amparo presentado a favor de Escobar Poblete, a menos de un mes de que el gobierno de ese país accediera a la extradición solicitada desde Chile por su participación en el homicidio de Guzmán como autor material, junto a Ricardo Palma Salamanca. 

Sentado en el estrado del juzgado de oralidad penal, el acusado insistió en ser inocente del presunto secuestro y acusó una serie de irregularidades, como fabricación de pruebas en su contra y tortura por parte de integrantes de la Fiscalía General del Estado, para que se declarara culpable.

"Yo puedo entender que por mi historia de hace 30 años no puedo presentarme aquí como una persona sin mancha. Pero no se vale atacar la vida y jugar con la vida de otras personas para sus fines perversos... hay que demostrar que las cosas no se pueden hacer con impunidad, engañar a un tribunal", dijo dirigiéndose a los jueces.

El "Comandante Emilio" sostuvo que el 30 de mayo de 2017 fue detenido por policías municipales en un supuesto operativo de rutina y llevado a los separos de Seguridad Pública por una puerta trasera hacia la cual apuntan varias cámaras, cuyas grabaciones "fueron solicitadas y la respuesta fue que no había tal, que no grabaron nada".

"En mi estancia en México utilicé el nombre de Ramón Guerra Valencia por seguridad, por ser un perseguido social del gobierno de mi país", dijo ante el tribunal, agregando que "ante ustedes digo que nunca hice mal uso del nombre de 'Ramón'. Nunca estuve involucrado en estafas ni en problemas con la justicia. Nadie ha dicho que tenga malas conductas. No fue para mentir sino para resguardar mi identidad, una que surgió cuando me detuvieron el 30 de mayo del 2017 en San Miguel de Allende".

Reconstruyendo el día en que fue detenido, acusó haber sido víctima de malos tratos, vejámenes y presiones. "Yo fui el secuestrado y víctima de desaparición forzada. Me dejaron en el limbo. Me incomunicaron y segregaron por meses y sin derecho a ir a audiencias", aseveró el "comandante Emilio": "Tengo 55 años y ver cómo juegan de esa manera para buscar culpables es absurdo".

Según su relato, su detención se produjo tras ir a dejar a su hija al colegio. "Un autobús se cruzó, hice el alto total y una patrulla accionó un ruido y me hice a la orilla. Me bajé de la unidad y ahí empezó todo", indicó. "Fueron policías municipales los que me esposaron y me metieron a un cuarto. Me tuvieron ahí horas y llegaron unos hombres vestidos de civil para interrogarme. Nadie me dejaba llamar ni comunicarme con mi esposa o mi abogado".

Al día siguiente, dijo Escobar Poblete, "llegaron como 6 o 7 agentes ministeriales que me pusieron un paño en la cara y me lo quitaron cuando llegamos a la Estación del Ferrocarril. Ahí me golpearon, me pusieron electricidad en la cabeza, me patearon los testículos y me golpeaban con sus armas".

"Me amenazaban con golpear y violentar a mi familia si no confesaba lo que ellos querían. Ahí les dije que era chileno, que necesitaba la ayuda consular. Los golpes me dejaron daños en los tendones y dos años después tengo aún las marcas de las esposas", aseguró, señalando que estuvo 10 meses incomunicado en una celda donde había luz encendida las 24 horas.

"Todo es un montaje. No voy a venir aquí a decir que soy una 'paloma blanca', pero todo lo están basando en una vida que dejé enterrada 30 años atrás y que surgió con mi detención", enfatizó.

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