La Sala del Senado aprobó este martes el proyecto de reajuste al sector público, pero eliminó la llamada norma de "amarre", como se conoce al criterio de confianza legítima impulsado por el Gobierno saliente, que buscaba reponerlo tras el rechazo de la Cámara Baja.
Tal como en el trámite anterior, la propuesta para que funcionarios a contrata tengan derecho a reclamar ante la Contraloría por un despido injustificado si es que tienen cinco años de antigüedad no obtuvo los apoyos necesarios.
Los senadores también rechazaron una norma que establecía la obligación de fundar en un acto administrativo los motivos del despido, así como la que indicaba que asesores directos de las autoridades políticas deben renunciar antes del 11 de marzo.
Por otro lado, la Cámara Alta cumplió con una expectativa del Gobierno al reponer el bono de término de negociación.
Grau reconoce compleja situación fiscal
Otro asunto que se cayó fue la norma de imputación al gasto, que financia el reajuste a sus propios empleados, propuesta que se votó después de que, a petición de la derecha, el ministro de Hacienda, Nicolás Grau, adelantara el estado de las arcas fiscales en la previa de que se conozca el Informe de Finanzas Públicas.
"La política fiscal tiene dos objetivos: uno es la deuda, y lo que hereda la nueva administración en deuda pública va a terminar mejor de lo que estaba en el último Informe de Finanzas Públicas. En cambio, el déficit estructural va a terminar peor de lo que estaba en el anterior", reconoció el secretario de Estado, generando críticas de la oposición por dar un pronóstico insuficiente.
El senador Rojo Edwards sostuvo que "la verdad es que las reservas internacionales del Fondo de Estabilización están completamente utilizadas. Chile tenía reservas y ahora no tiene reservas, nos la comimos toda".
"A mí me deja con un gusto bastante a poco la respuesta que ha dado el ministro y más encima ahora tenemos un problema de reconstrucción, que se está gastando una gran cantidad de plata. La verdad es que la situación fiscal es muy difícil", lamentó.
Tras la aprobación de hoy, el reajuste vuelve a la Cámara para su tercer trámite, que debe revisarlo a partir de mañana miércoles e idealmente despacharlo a la brevedad para su posterior paso por el Tribunal Constitucional, ya que éste opera hasta el 28 de enero.