El Senado aprobó en general, por 23 votos contra 22, el proyecto de ley que busca que los presos de 70 años o más puedan cumplir sus condenas en sus casas por razones humanitarias; votación que tuvo un tenso y áspero debate por menciones a Eduardo Macaya, padre del senador UDI Javier Macaya.
La aprobación del proyecto -que ahora volverá a comisión para que se presenten indicaciones hasta el 16 de marzo, antes de pasar a la Cámara- generó indignación entre los parlamentarios de izquierda, que acusan que la eventual norma puede excarcelar a imputados por abusos sexuales o crímenes de lesa humanidad, como aquéllos internados en el recinto hasta hace poco llamado Punta Peuco.
El enfado oficialista se centró especialmente en el senador independiente Karim Bianchi, que -acusaron los parlamentarios- estuvo gran parte del día en el Senado y, a la hora de votar, no apareció, perdiéndose la chance de empatar la votación y, por lo tanto, rechazar el proyecto.
La centroizquierda estima que Bianchi, que ha trabajado con el progresismo y con la DC en otras mociones, se restó de votar por formar parte del acuerdo administrativo de la derecha en el Senado.
Ante el resultado, el Partido Socialista (PS) adelantó que presentará más de 100 indicaciones al proyecto en la comisión, y que sus senadores enviarán una carta a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, para que rechace la posible designación del senador saliente Francisco Chahuán (RN) como embajador, a raíz de su apoyo a este proyecto.
"El próximo miércoles vamos a tener un Presidente de la ultraderecha, que siempre defendió a los violadores de derechos humanos, y por lo tanto, va a ser un peligro inminente que este proyecto siga su curso. Por eso, tenemos que unirnos para presentar cientos de indicaciones, que hagan que este proyecto sea absolutamente inviable", propuso el senador Fidel Espinoza.
En la otra vereda, el senador Rojo Edwards afirmó que, en caso de que no prospere, presentará la iniciativa al Mandatario electo, José Antonio Kast, para que la adopte como criterio con miras a la aplicación de indultos presidenciales durante el próximo periodo.
El exrepublicano remarcó la necesidad de que otorgar estos beneficios "a todos los presos que hoy están con enfermedades terminales, o tienen más de 80 años".
Ácida mención a Macaya padre durante el debate
El bullado proyecto concede arresto domiciliario a reos de avanzada edad sin distinguir la gravedad de los delitos que cometieron, y uno de los requisitos es argumentar el padecimiento de una enfermedad crónica.
Sin embargo, la iniciativa no precisa qué se entiende por enfermedad crónica ni quién ha de certificarla.
En este contexto, el debate tuvo altos momentos de tensión cuando el senador comunista Daniel Núñez exhortó a su par de la UDI Javier Macaya para inhabilitarse en la votación, ya que su padre, Eduardo Macaya, cumple una condena de seis años de cárcel por abuso sexual contra menores y podría resultar, eventualmente, beneficiado.
"Yo quiero pedir que se inhabilite el senador Macaya, porque si este proyecto de ley se aprueba, el padre de él se podría ver beneficiado en el momento que cumpla 76 años, y no termine en la cárcel con la condena que corresponde", expresó.
"El otro requisito que se pone (para que un reo cumpla su pena bajo arresto domiciliario) es ser portador de una enfermedad crónica. Algo tan sencillo como la presión alta o diabetes podría permitir, entonces, que un condenado por estos delitos tan graves pase a la prisión domiciliaria", criticó el senador PC.
Respondió el senador de Evópoli Luciano Cruz-Coke: "No solamente es mala leche y de pésimo gusto; es una falta de humanidad lo que hace (el senador Núñez) y una falta de solidaridad con un compañero, con un colega, que llama la atención... No sorprende, en todo caso, no es primera vez".
Macaya padre no tiene la edad requerida aún para acceder al beneficio, pero podría alcanzarla pronto, ya que el proyecto se dirige a ancianos desde los 70 años que hayan cumplido 10 años de presidio, o a aquéllos que la suma de su edad más los años de condena llegue a 80.
Gobierno: "Es un día negro para la democracia"
El avance del proyecto fue duramente criticado por el Gobierno, en voz del ministro de Justicia, Jaime Gajardo: "Es un día negro para la democracia, para la protección de los derechos humanos, para la persecución penal en nuestro país".
El secretario de Estado acusó severas deficiencias técnicas en la iniciativa, y advirtió que podría afectar en la misma medida a la seguridad del país, pues "permitiría que personas vinculadas con el crimen organizado salgan de la cárcel y se encuentren cumpliendo condena en un domicilio particular, y allí seguir gestionando sus redes criminales".
"Como es tan malo técnicamente este proyecto, podría beneficiar a 10 mil criminales condenados que estén en situación de discapacidad y, eventualmente, también a enfermos crónicos. En total, el universo puede llegar a 12 mil personas", enfatizó el militante comunista.