Claudia Gajardo, gerenta general de la Corporación Pro Aconcagua, conversó con Cooperativa sobre una iniciativa que permitió a cinco empresas hoteleras y gastrónomicas del Valle de Aconcagua (Región de Valparaíso) incorporar tecnología para transformar residuos orgánicos en compost, reduciendo hasta en un 80% su generación de desechos diaria.
El retiro periódico municipal genera serias dificultades logísticas en el valle cordillerano. Esta acumulación obligó al gremio hotelero a buscar soluciones inmediatas para evitar focos insalubres.
"El tener la basura acumulada dentro del local es complejo; hay temas sanitarios asociados", advirtió la dirigenta gremial en conversación con Esa es la Idea.
El funcionamiento de los procesadores permite una drástica disminución volumétrica de los restos descartados tras cada jornada. Según detalló, el rendimiento resulta sorprendente: "Tú echas un kilo y medioy se transforma altiro -bueno, a las tres horas, por ejemplo- en 60 gramos".".
La preocupación ecológica trasciende las cocinas, considerando el inminente agotamiento del depósito provincial de desechos: "Al disminuirlo, obviamente le das un poquito más de años de uso a los vertederos locales", afirmó Gajardo, destacando que esto también evita traslados innecesarios y contaminación adicional por transporte pesado en la región.
Además, una ingeniera ambiental de la entidad certificó el beneficio atmosférico de la medida. Las mediciones técnicas demostraron una reducción sustancial en emisiones contaminantes, validando el impacto favorable de la electromecánica aplicada al tratamiento ecológico de residuos en el territorio interior de Valparaíso.