Tras ofrecer sus "buenos oficios" para mediar entre Chile y Bolivia por el tema de una salida soberana al mar para La Paz, el embajador de Argentina en la nación altiplánica, Horacio Macedo, permanece "guardado" (inubicable) en la provincia de Jujuy, según fuentes diplomáticas trasandinas. Las palabras de Macedo no cayeron bien en la administración Kirchner, cuyo canciller aclaró a Santiago su postura frente al tema.
El embajador chileno en Argentina, Juan Gabriel Valdés, se reunió el miércoles 26 de mayo con el ministro de Relaciones Exteriores trasandino, Rafael Bielsa, a quien le manifestó la molestia de La Moneda por las palabras de Macedo. La comunicación fue sólo verbal, pues se descartó presentar una nota de protesta luego que el mismo Bielsa aclarara cuál es la posición de la Casa Rosada frente a la demanda boliviana.
Según confirmó Eduardo Valdés, jefe de gabinete de Bielsa, para Argentina la aspiración de Bolivia es sólo un asunto que se debe resolver a nivel bilateral, y a pesar de que Buenos Aires no tiene una postura sobre la validez de la solicitud boliviana, sólo se podría considerar una mediación si así se le solicita, y no por iniciativa propia.
El miércoles, el vocero de La Moneda, Francisco Vidal, sentenció que nadie puede mover a Chile del principio que mantiene respecto de la demanda boliviana, y que se basa en los tratados firmados entre ambas naciones.
Según publicó el diario boliviano La Razón, Horacio Macedo, embajador de Argentina en La Paz manifestó el deseo de la Casa Rosada de que se resuelva "cuanto antes" el enclaustramiento geográfico del país altiplánico.