El ministro del Interior, José Miguel Insulza, cerró la polémica por el envío de funcionarios de Carabineros a Haití, como parte del contingente de 584 efectivos que La Moneda dispuso para integrar la misión de paz aprobada por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (ONU) para Haití. El jefe del Gabinete recalcó que el Gobierno no separará el tema militar del policial, como pidió la Alianza por Chile, que rechaza el viaje de carabineros.
Insulza subrayó las opiniones que el lunes 17 de mayo expresaron las ministras de Defensa y Relaciones Exteriores, Michelle Bachelet y Soledad Alvear, respectivamente, en orden a que para el envío de personal de Carabineros en misión al extranjero el Ejecutivo no necesita autorización de la Cámara Alta, y que la inclusión de este tema en el oficio respectivo es para garantizar la transparencia del proceso.
En el caso del personal de las Fuerzas Armadas, sí es necesario la aprobación de los senadores, que por mayoría simple, pueden respaldar o rechazar la solicitud presidencial.
Nunca -dijo Insulza- se "tiene que dejar de lado la posibilidad de llegar a acuerdo", pero hay que "denunciar con mucha dureza, cuando por razones estríctamente electoralistas no se llegue a acuerdo".
Por ello, diversos personeros de la oposición solicitaron la división del oficio, de manera de poder aprobar el envío de militares, pero no el de carabineros, los que -afirman- son necesarios en el país debido a los índices de delincuencia. El Gobierno enviará 36 policías al país antillano, 32 para operación e instrucción y cuatro oficiales de alto mando.
El total de efectivos de la segunda misión nacional en el Caribe es de 584, que llevarán consigo equipos logísticos y de transporte, como helicópteros de la Fuerza Aérea de Chile (FACh).
Insulza comentó que la postura de la oposición, encabezada por el alcalde de Santiago y líder de la derecha, Joaquín Lavín es una maniobra populista, pues el mismo edil viajó a Haití con medicamentos, los que -afirmó el ministro- también son necesarios para la gente más pobre de la comuna que dirige el candidato presidencial opositor.
"Parece que él (Lavín) puede llevar medicinas, que también hacen falta en las poblaciones populares de Santiago, él puede llevar una señorita a hacer un show, pero no pueden ir policías chilenos a instruir policías haitianos, es una inconsecuencia demasiado grande y es por un asunto populista", sentenció.
El ministro agregó que "finalmente preparémonos, vamos a estar, por desgracia, un año y medio en campaña y todos los días lo mismo, todos los días inventando la próximo cosa populista, creyendo que la gente es tonta".
José Miguel Insulza concluyó que el líder opositor "se ha puesto gallito de pelea de nuevo", en referencia a su eslogan en la elección parlamentaria de 1989, en la cual Lavín fue candidato a diputado por el distrito 23 -que incluye las comunas de Las Condes, Vitacura y Lo Barnechea-, y en la cual fue derrotado.