La misión Artemis II, cuyo lanzamiento está previsto a partir del próximo 6 de febrero desde el Centro Espacial Kennedy, marcará un hito en la exploración espacial al estudiar, por primera vez, la radiación y la falta de gravedad en tejidos humanos mediante el uso de "órganos en chips".
Estos dispositivos, del tamaño de una memoria USB, contienen células de los cuatro astronautas de la misión (Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el Jeremy Hansen), y replican el funcionamiento de partes reales del cuerpo.
La investigación, denominada AVATAR (A Virtual Astronaut Tissue Analog Response), permitirá analizar cómo la microgravedad y la radiación afectan estructruras biológicas como el corazón, los pulmones, el hígado o la médula ósea.
"Artemis II marcará la primera vez que este tipo de dispositivos se pruebe fuera de los cinturones de Van Allen o lejos de la Estación Espacial Internacional (EEI)", explicó Jacob Bleacher, científico jefe de exploración de la NASA.
El viaje, que tendrá una duración de 10 días, será la aproximación humana más cercana a la Luna desde la misión Apolo 17 en 1972, a bordo del cohete Space Launch System (SLS) y la cápsula Orion. Durante el trayecto, los chips viajarán junto a la tripulación en equipos autónomos que mantendrán las condiciones necesarias para el experimento.
Según la NASA, estos dispositivos biomédicos permitirían anticipar la respuesta de una persona frente a la radiación y distintos tratamientos médicos. "Evaluaremos si podemos utilizar estos avatares de astronautas como herramientas para medir y predecir la respuesta humana a los factores de estrés del espacio profundo", señaló Bleacher.
La microgravedad y la exposicion energética aceleran procesos asociados a enfermedades como la pérdida ósea o la aterosclerosis. El experimento descrito permitirá estudiar, en apenas algunos días, cambios que en la Tierra tardan años en manifestarse.
Bleacher indicó que los datos obtenidos se compararán con estudios previos realizados en la Estación Espacial Internacional (EEI) y con "muestras tomadas de la tripulación antes y después del vuelo", lo que permitirá el análisis más detallado hasta ahora sobre el impacto del entorno espacial en el desarrollo de células sanguíneas.
AVATAR busca anticipar riesgos para la salud en futuras misiones a la Luna y Marte y desarrollar medidas preventivas, "incluida la personalización de los kits médicos para cada astronauta".
El científico agregó que estos avances también podrían beneficiar a la población en la Tierra, ya que la investigación "podría impulsar avances en tratamientos individualizados para enfermedades como el cáncer".